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Cuadragésimo Segundo Viaje

HAGEDIS
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Viaje 42o.
El Imperio Bizcantino

Abril, 1992.


"Al final de este viaje en la vida
quedará nuestro rastro invitando a vivir,
por lo menos por eso es que estoy aquí ...
Quedamos los que puedan sonreir
en medio de la muerte, en plena luz..
- Silvio Rodríguez -

Jornada Primera

Capítulo I

Los caballeros lagarto llegan a Tardurango en donde hallan a Tutiowilliam quien ya les ha reservado los primeros sitios de hospedaje.

El cuadragésimo segundo viaje de Hagedis dió inicio en el santiamén del norte, pero como siempre, el autobús no partió hasta que no hizo su aparición Sir Yosolito, pues esta es su estigma, el cual le ha salvado en varias ocasiones de quedarse atrapado en lugares non gratos, o de llegar a donde han de llegar, esa es u naturaleza y esa es su magia. Doce horas tarden en llegar hasta la otrora tierra de los alacranes, pues todos estos arácnidos ahora se dedican a la noble profesión de la artesanía y habitan principalmente en objetos ornamentales, tales como ceniceros, llaveros y otro tipo de utensilio de índoles artesanal. Pues es pertinente mencionar aquí, que los habitantes del castillo de piedra verde habían ya visitado el que ahora era su destino, en su muy temprana y cada día más lejana infancia. En estos recuerdos se encontraba cavilando Sir Ajab, mientras que el resto de sus compañeros veían un par de películas "Pecados de guerra" y "Comando Tiburock", es este el primer viaje de Lady Ivonne sin la presencia de Manú 'El rojo', quien se le cayó en el camino de la vida, para su propio bien y beneplácito.

El resto de la compañía está integrada por Zolrak y Sir Yorgue, pues es redundante decir que Sir Oz estuvo allí, el perenne, el constante, el infalible Sir Oz 'El caballo de hierro' de los magos verdes y vitalicio integrante de los viajes. Loor eterno a él que es columna principal sobre la que descansan los destinos de Hagedis. Ellos seis integran la comitiva, de entre ellos el único que jamás fue nombrado caballero lagarto fue Zolrak, a pesar de ello, logran hacer un muy buen viaje, pues previamente Tutiowillliam les ha arreglado el hospedaje en un hotel del cual no tienen queja alguna, pues cumple con las características básicas que en todos sus viajes se aaseguran de terner, allí saben los caballeros lagrto, como es que la sangre viajera corre por la venas de los habitantes del castillo de piedra verde, porque si bien en esta ocasión fue Zolrak quien les acompañaba, Sir Lady Claus 'La señora de las enojaciones' estuvo presente en quince viajes. Heredan los habitantes del castillo el espíritu viajero de Tutiowilliam, quien ha recorrido el Metacountry en varias ocasiones, pero esa es otra historia y tendrá que ser contada en otra ocasión.

Luego de instalarse y esperar a que Sir Yosolito, fiel a su costumbre salga el último de asearse. Los caballeros lagarto y su compañía se dirigen al pueblo fantasma de Chupadedos, otrora set cinematográfico de tontos con coche y pose de John Wayne. Pero antes de ello, han de elegir Mirrey lagarto, distinción que recae en la persona de Zolrak. Luego de esta breve pausa, caminan hasta donde los carruajes literios que han de llevarlos con bien a su destino, y es en ese sitio y no en otro. En donde la vida decide mostrarles una de sus frases sabias, en conmemoración del centauro del norte, sentencia que se hallab inscrita en un muro y que a la sazón decía SI VILLA VIVIERA, QUE CHINGA LES PUSIERA, mas como tan insigne personaje años ha que ha fenecido, los hagedis no detienen su marcha y llegan hasta el pueblo del Chupadedos. Allí pasan toda la mañana, filmando con la cámara de Zolrak, el paso de los enviados del señor por sus tierras. Mucho tiempo es el que allí están, pero es mayor el tiempo que esperan a que un transporte pase a por ellos luego de haber terminado su recorrido. Mucho tiempó fue ciertamente el que agurdaron a que un autotransporte público les llevare de vuelta al sitio de donde habían partido incialmente, de hecho nunca lo hizo, pues primero un cortés hombre pasó en su corcél literio, llevándolos hasta un entronque en el cual serí mas sencillo que consiguieran ser transportados. Lo cual sucede de pronta manera.

Acto seguido, se dirigen a adquirir sus pasajes hacia su próximo deestino, pues de ahora en adelante, la mayor parte del viaje será hecha en carruajes, corceles literios, caminando, en poderoso caballo de hiero, en fin, en casi toda calase de transporte terrestre posible, pues en los viajes hacia el norte, es mayor el tiempo que han de utilizar para ello, motivo por el cual Sir Azul y Sir Ajab ya dijeron y dijeron bine en el continente de Acala Fiesta 'Los viajes al sur, siempre son mejores', pero no es tiempor para que en ello piensen y fieles a las palabras de Dios 'Hya que disfrutar de la vida... como venga', Gogolicamante se hacen de boletos realmente ejecutivos para el día siguiente. Con la llegada de sus familiares, en casa de Tutiowillliam se ha preparado un gran festín en honor de los enviados del señor, motivo por el cual el carruaje que abordan pide al la virgencita de la Pazduana que les cuide, labor que con ahiunco y fervor es cumplida y los viajeros se llegan hasta la casa del multicitado personaje, quien además de la comida, ya lñes ha reservado por igual los hospedajes en sus próximos dos destinos. tardar también mucho tiempo en dar fin a su comida y a su estancia en casa deTutiowilliam, pero para aquellos entonces ya los noctámbulos pérsonajes del país han hecho su aparicióin y los caballeros lagarto terminan así su primera jornada, al final de la cual se percatan Sir Oz y Sir Ajba, que tarde se les ha hecho para todo cuanto han intentado hacer en el lugar, motivo por el cual el nombre Metaforopolitano es Tardurango., en el que luego de un largo rato bajo el amparo de la noche, llegan al hotel donde han de irse a dormir, para partir de Tardurango a la mañana siguiente.

Jornada Segunda

Capítulo I

De la manera en que salen a Justorreón esa mañana, donde son golgólicamenta transportados a tierras lejanas.

La mañana del segundo día. El momento ritual de la caminata de Sir Ajab por el país que visitan, en esta ocasión en particular, les es de mucha ayuda a él y a Sir Yorgue su acompañante, pues poco fue lo que en verdad pudieron ver el día anterior, pues no quizo Gogol® que recorriesen al sitio, debido a la opípara pero encerrda comida que en casa de Tutiowilliam hicieron, pero en también muy poco lo que descubren los caballeros lagarto qu esa mañana echaron a andar. Cuando a su hotel vuelven, sus compañeros de viaje aún no están preparados para partir, de hecho, a poco menos de una hora para salir de Tardurango, Sir Oz no ha dispuesto su camaleónica figura para el viaje, e incluso Sir Yosolito ya está arreglado para dejar el hotel Reforma, sitio que les diere cobijo en esa primera noche.

Apenas llegan al Santiamén de Tardurango para abordar el carruaje Gogolicamente Ejecutivo® que los lleva hasta su próximo destino, un país desconocido mas que visitar para agradar a su señor huevo poderoso. El mejor de entre todos los transportes tomados por ellos hasta entonces y el mejor jamas utilizado, lo cual es ya decir bastante, pues mucho fue lo que en verdad utilizaron pra transportarse tan valerosos personajes. Se sirven bebdias refrescansten y café a discreción, de la misma forma en que se provisionan de 'algo para morder', como diría Dios todopoderoso, todo ello mientras en la televisión presentan 'Missisipi en llamas' y 'Ernesto pierde su puesto', ante el extraño paisaje de la carretera en el día, situación que no es muy común entre ellos, pero en los viajes al norte se ha de viajar mucho más.

Cuando finalmente arrivan a su destino, van hacia el segundo de los hoteles que Tutiowilliam les ha reservado a los encargados de preservar la magia verde en el planeta, ellos a los que Dios colmó con sus bendiciones y les encargó la nopble labor de conocer su mundo, y en esas estaban cuando abordaron un autiobús hacia su próxima posada que resultaría bastante regia, honrando correctamente su nombre de 'Posada del Rey', pues por segunda ocasión, la elección previa de hospedaje habái sido vista con beneplácito por los caballeros lagarto, que ahora confirmaban que parte de esa magia verde del Archimago de la Esquina le viene de familia. Pero mucho es lo que han viajado para llegar hasta el nuevo país y es tiempo de elegir al próximo dignatario, y es precisamente Sir Ajab el que resulta electo, pues resulta que ese domingo es día del lagarto, fecha en la que alcanzaba la cifra mágica de 26 tiernos años, 14 de los cuales los había pasado junto a Sir Oz y Sir Azul, con sus respectivas épocas de obscurantismo social, pero a final de cuentas -pues aunque las hiciera Sir Azul, las cuentas eran claras- juntos hasta antes de que sinietros acontecimientos le llevasen a mandar a dormir a Hagedis, exacatamente en estos días que ahora se narran, para desmitificar cualquier duda de aquellos pocos que llegaron a ver y a estar cerca en tan aciagos momentos.

Para llegar al siguiente punto de la travesía diseñada por Sir Ajab en su labor de 'Señor de las rutas', compran sus boletos para salir al día siguiente a un punto de partida en las afueras de la Dustwilight Zone. Sin mayores complicaciones cumplen con esta tarea y ahora viajan hasta donde el cristo de las Noas Noas, en donde el camión que les lleva y les trae pasa cad siete minutos, según el conductor del que los llevó a la base de la Acrópolis Justorreónica, pues por la justesa con que a cada sitio llegaban, fue bautizada con el nombre Metaforopolitano de Justorreón. Desde la Acrópolis contemplan el estadio de los guerreos de la laguna y el completo del país y de sus agrestes alrededores, par de allí descender y continuar con el cinéfilo recorrido, pues ahora entran a un cine a ver la película 'Me cago de miedo', pues nada hay en Jusatorreón que digno sea de verse, tal es el destino de los viajes al norte. Al salir del cine vanse a dormir temprano pues a la mañana siguiente han de salir a Dino Cebollas, su punto previo de partida a la Dustwilight Zone. Pero quizo el destino que la habitación en la que se quedan Sir Yorgue, Lady Ivonne y Zolrak, tenga a mal pasarse toda la noche chillando a intervalos regulares, por loq eu no se puede decir que hayan pasado la mejor noche de sus vidas.

Jornada Tercera

Capítulo I

Cuando los caballeros lagarto dejan su hospedaje Justorreonense, de como una vez mas Zolrak no se tira al suelo a hacer los lagartos muertos y de la forma en que arrivan a Dino Cebollas.

Muy temprano han de levantarse pues su autobus ha de llevarlos a Dino Cebollas apenas se soma el sol por levante, cuando en el momento de liquidar las deudas pendientes con el hostal, Sir Ajab hace uso de su derecho como Mirrey lagarto y grista ¡¡Lagartos Muertos!! ante la contenida carcajada del hombre de la rececpción y la inconciente mirada de Zolrak que por enésima ocasión no se tira al suelo a hcer compañía al resto de los viajeros, hecho que marca especialmente el hecho de que jamás llegará a ser siquiera un caballeros lagrto, pues esa es su naturaleza y años de convivencia con Emelandeses le han rducido a su mínima expresión la capacidad de comprender el mundo.

Abordan en dos vehículos automotores de alquileer para llegarse hasta el santiamén de Justorreónm, en donde fuel al nombre que se ganó en esa ocasión, son salvados Sir Oz, Zolrak y Lady Ivonne pues a punto estuvieron de colisionar y en un pasaje ahora olvidado por la historia, pero que pronto será rescatado, un teléfono salvador y un desarmador alertan al hombre del vehículo queine termina por llevar sanos y salvos a la mitad de la compañía al santiamén, del cual salen yu en un trayecto cercano a las dos horas, llegan a su destino. Primero han de desayunarse y elegir a su nuevo administrador, recayendo ahora la función en la persona de Lady Ivonne, por ser la única mujer del viaje y por haber llevado a este viaje su mitológica chamarra rosa, que es la más vieja de su casa. Acto seguido han de hallar quien les lleve hasta la Dustwilight Zone, en medio del desirto Tarduranguense, pero no hallan quien les ayude a hacer el recorrido de 65 kilómetros que los separa del observatorio del lugar, en el cual se estudian los extraños fenómenos acústicos que se presenta en ese sitio.

Capítulo II

Historia de como llegaron a la dimensión desconocida, de la forma en que a Sir Ajab se le olvisó un insecto y a Sir Yorgue le prohibieron echarse agua en el lomo, pues podía ser llevado por la muerte.

Perdidos, entre los pobladores del lugar, un par de personajes ofrecen en renta a los caballeros lagrto y sus acompañantes, llevarles hasta la zona del silencio, pagando al entonces no tan modica suma de 180 mil bilimbiques, de los viejos. Cifra que no se les hizo del todo injusta, pero que despues de los primeros quince kiloómertros de recorrido, parecían haber sido un verdadero atraco, pues al monatrse en la parte trasera del vehículo, el polvo iba cayendo sobre de ellos de inclemente forma, saltando y saltando continuaban avanzando la distancia que los separaba de su destino, pero la naturaleza de magos verdes sale siempre a flote en este tipo de situacipones atípixcas y convierten estos instantes en magia verde de la más pura, pues a pesar de las incomdidades sufridas, ellos se divierten muy mucho. Pues la forma extraña de actura de Sir Oz les es reconfortante el alto grado, pues cuando se halla en situaciones de esa índole, ni tardo ni perezoso inicia un concierto de extraños sonidos guturales, acimpañado de una obertura de lágrimas y risas, única en su género. Así transcurren los interminables minutos en el desierto, en el cual han estado ya tanto tiempo. Obvia decir que su presencia era ya notoria para los espítitus del lugar quienes pronto se acostumbren a ellos y los habitantes del lugar salñen a darles la bienvenida. Los primeros en hacerlo son siempre los insectos. Uno de ellos se posa en el hombro de Sir Ajab; situación de la cual se percata Sir Oz quien quiere advertir de ello al Archimago de la Esquina, pues la entomofobia del Mago camaleón le pone en un estadio especial de alerta, pero para cuando puede articular palabra, el insecto ha volado, por lo cual sentencia Sir Oz a Sir Ajab:

Traías un insecto en el hombro... pero ya se te olvidó.

Y así ante el cruel olvido de Sir Ajab, el insecto optó por alejarse del sitio en el que era ignorado completamente por el Archimago.

La Travesía prosigue hasta que luego de un par de horas, se encuantran en las afueras del laboratorio donde estudian los extraños fenómenos acústicos del sitio, pues cualquier monje zen encontraría aquí el sonido de una mano el 'soundless sound'. Pero su marcha no se detien allí y los osados viajeros van mas allá de los límites establecidos por el turismo convencional, se internan un rato mas en el desirto y allí deciden detenerse para estirar las piernas y pasear un rato por los alrededores. Descienden de su corcél literio, mientras sus guías hacen lo mismo, pero con las intenciones de cortar cactáceas para llevar a casa, labor en la cual se hallan ocupados mientras Sir Yorgue tiene a mal mojar su paliacate y exprimirlo en su lomo, acción que es observada a la distacia por uno de los guías quien al verle lanza un desgarrador grito de negación que llam la atención de tods los allí reunidos y concluye para explicar su arrebatada conducta:

¡¡Nooo, no se eche agua!!. ¿Qué no ve que así los animales se mueren?

Y ante el temor, no se sabe si de haber sido llamdo animal o el de morir, Sir Yorgue se abstiene de refrescarse mientras que el resto de la compañía ríe con gran algarabía ante la irreverente observación de su guía, quien intentó minimizar su acto, pero ya el daño estaba hecho, y cuando terminaron de recorrer el sitio, incian el regreso, pero Lady Ivonne se desespera y le pide al hombre de la caminoneta que se la preste para dirigir los destinos de sus compañeros por un momentos, en el cual la angustia del dueño no se hace esperar y solo le permite manejar por uno minutos, pidiuéndole de la manera más amable posible, que ya le empreste su corcél, pues en realidad la dama naive se acercó de manera muy peligrosa a los numerososo cactos que en el lugar abundan, y así los caballeros lagarto volvieron al lugar en el cual habían sido encontrados, despues de haber recorrido sin rumbo por el sitio y haberse empolvado a mas no poder, para de allí dirigirse a su próximo destino, no sin antes tener una larga espera del carruaje Justorreonense que habría de llevarlos hasta su próximo destino, en un viaje nocturno y eterno, en el cual despues de tan agotadora travesía buscan el tercer y último de los hostales reservados para ellos, aunque ahora temían mucho haber sido engañados, pues debían encontrar el hotel 'El dorado', a sabiendas que todos los expedicionarios que lo han intentado, han fenecido en la busqeda del mítico sitio, incluso el conductor de su taxi, quien no sabía donde hallar su hostal, pero como también ellos saben que solamente Judas ha tenido miedo, se arriesgan y dan con el mitológico hotel 'El Dorado' en donde se hospedan y lady Ivonne cura las quemaduras que recibió ese día, por la extensa exposición a los rayos solares. Vanse a dormir, no sin antes desempolvarse un poquitín.

Jornada Cuarta

Capítulo I

De como intentam infructuosamente conseguir los boletos del tren para recorrer las Barracas del Pobre, resconocen de persona Siniestransitania y Sir Oz vuelve a enviar su radioactivo paquete a Metaforópolis.

La mañana siguiente les sorprende en las afueras del nuevo país al que han llegado de noche y del cual saben muy poco, pues su chofer tuvo a bien desortiuentarlos la noche anterior, así que salen a resconocer de persona el lugar, en el cual inmediatamente se percatan de porqué quedaron tan desorientrados la noche de su llegada, pues en este país los conductores de los automóviles no toamn las calles por asalto y del lado siniestro, motivo suficiente para ser nombrado Siniestransitania 'El país de los conductores siniestros', por el cual caminan con gran desparpajop y con la tranquilidad que dan los años de resconocer de personas los diferentes lugares que hay en este planeta mundo en el cual nos tocó vivir, un pequeño punto azul en la enorme noche del infinito, este el único planeta mundo que tenemos y del cual se maravillan los caballeros lagarto a cada paso que dan, y en el cual ellos mismos no dejan de fabricarse ssu propias maravillas, pues es tiempo de que Sir Oz empaque sus calzones sucioas y los envíe al bar como es su costumbre en los viajes al norte. Y como exactamente en frente de su hotel se encuantra una oficina de paquetería, debido a que este (el hotel) se ubica cerca de la terminal de autobuses. El radioactivo paquete conteniendo muestras de los polvos del desierto de Tardurango se encamina ya a la muy grande ciudad del universo, en tanto que ellos continuan con su recorrido por Siniestransitania 'El país de los conductores siniestros' y vanse a desayunar pues han de elegir al próximo Mirrey lagarto, que resulta ser el mismísimo Mago camaleón, que engulle tremendo Sirloin con la efigie de la república Metaforopolitana, pero sin sus correspondientes penínsulas.

El siguiente paso en la tradición es el de conseguir los boletos para su próximo destino, pero resulta que debido a la gran demanda de estos, solo se expenden muy de madrugada en la terminal de los caballos de hierro, por lo que deciden resconocer el lugar y enviar al mas valiente de entre todos ellos en Gogolica® avanzada, pero esa es otra historia y será cntada en otra ocasión, pues en vista del éxito obtenido, ahora proceden al también tradicional envío de telegramas. Tocan el timbre monumental que se halla en la entrada de los correos. En este menester se encuentran tan absortos, que les sorprende una tonante voz, al grito de ¡¡Lagartos Muertos!!, se trata del noble Sir Oz, campeon de todas las batallas de lso caballeros lagarto y único asistente a los cuarenta y cinco viajes y que tuvo tal honor en 13 ocasiones, para ser también el primero en este ramo, aunque se le considera una ocasión más en el apócrifo viaje 43, pero como de ello no se sabía nada aún, los caballeros lagarto se tiran al suelo y complen con su deber para con su Mirrey de ese día. Continuan su andar y repenetinamente se descubren dentro de un museo de cuyo nombre no puedio acordarme, pero que resultó de gran forma irrelevante en el devenir histórico de los viajes.

Y así en general resultó ser este norteño país, una muestra más de que entre más al norte se leja uno en este continente, menos cosas interesantas hay para ver en las ciudades y mayores son las maravillas de la naturaleza. Continuan su andar sin mayores aventuras, hasta que el atardecer los sorprende y quedan atrapados en un magrittesco paisaje del imperio de las luces, en el cual Sir Ajab sostiene una tenue luz, comp presagio de lso terribles acnteciemientos que habrían de suceder dentro de muy poco tiempo. Pues en la fuente en la que se hayan, Sir Yorgue se aventura a recoger el anillo de oro que el valiente 'Señor de los sonidos' ha perdido en la meditativa contemplación del horizonte, y junto con Lady Ivonne, descalzan sus pies y se lanzan a la búsqueda de tan preciada prenda, que les cara al corazón y al bolsillo de SirYorgue, ambos rescatan valientemente el objeto que han perdido. Y así dan fin a tan inclusive día, que fue un pequeño compás de espera de la verdadera aventura que habrían de correr en la quinta jornada de este cuadragésimo primer viaje de los caballeros lagarto a tierras lejanas del señor. Cuando llegan a su hotel planean el próximo asalto de la vida en el que se verán envueltos, pues han de hallar a un campeón noble en las artes de levantarse temprano para ir a buscar los boletos del caballo de acero que los conducirá hacia la meta principal de su viaje Las Barracas del Pobre y por obvias razones el elegido es el mismísimo Archimago de la Esquina quien ha de representarle en tan noble justa, por ello es que vanse nuevamente a dormir muy temprano.

Jornada Quinta

Capítulo I

De la forma en que el Archimago de la Esquina logra la hazaña de conseguir los boletos, de la no menos noble hazaña de Sir Oz para llevarlos a todos justo a tiempo al Santiamén y de como también la magia verde de Sir Azul les ayudó, pues el tren no salió hasta que este último hubo llegado.

Quinto día y era aun de noche.¿Paradoja o acertijo?. El Segundo caballero lagarto y primer mago Hagedis se levanta muy temprano coge sus arreos de ataque y se lanza por el porceloso país de Siniestransitania en busca de lo que sería la culminanción de su ruta planeada. Pero para ello habrían de correr gran aventura tanto él como sus compañeros que descansaban plácidamente en el hotel 'El Dorado' - que si existe -. Se llegó el nuevo día pero aún las sombras del imperio de las luces prevalecían en la estepa Siniestransitaniense y ya el noble Sir Ajab, heroe de mil batallas estaba listo para partir y así se lo hace saber a Sir Oz en la primera llamda telefónoca hecha desde el mismo hotel, el cual debái dejar pagado Sir Oz aun en su papel de Mirrey Lagarto, para de allí lanzarse a la estación y esperar para acometer sobre el hombre o la mujer de los boletos en cuanto estos se presentasen, pues se hallaba tercero en la entonces incipiente línea de espera para la venta de boletos. Se cerciora de que vaya a haber la expedicón de los mismos y a una hora de que abran la taquilla nuestro valeroso caballero vela sus armas para tan decisivo encuentro. Así las cosas, decide dar la buena nueva a sus compañeros para que estos se alisten para el gran asalto al tren, telefonea al más noble de entre los que se quedaron, pero Sir Oz se está duchando y le deja el mensaje con Sir Azul de que es casi seguro que se consigan los boletos, por lo cual ha de alertar a todos para que se apresten a salir lo más pronto posible. Para cuando Sir Oz sale del baño ya Sir Ajab ha conseguido los boletos y les ha llamdo por tercera ocasión, y así al darse la TERCERA LLAMADA TERCERA... comenzamos. Sir Oz va a por Sir Azul y Sir Yorgue a su cuarto y por Lady Ivonne y por Zolrak al suyo, quien le dice a Sir Oz en su muy pecualiar y valemadrista estilo "Si ahorita voy y me baño", críptica frase que presagiaba problemas para todo el bienestar de la compañía. Cuando a con Lady Ivonne llega, ya es demasiado tarde, pero ella le contesta Pericardiamente "Pero si todavía faltan 25 minutos". Algo extraño está pasando y Sir Oz lo sabe, solo que no sabe que és lo que está pasando, mientras que intranquilamente Sir Ajab ve pasar los minutos en el Santiampén y sus compañeros no aparecen. Por cierta conversación extraña en el cuarto de Zolrak, Sir Oz se percata de que este último no sabe que ya tienen los boletos, le desapendeja y lo manda a abñarse hecho la chingada, para que no se queden allí esperando cual si no pasara nada, Sir Oz baja a pagar el hospedaje para salir tan pronto como les sea posible, theya bareluye made the taxi y despues se apersonan justo a tiempo y un gran peso le quitan de encima al Archimago de la esquina, ante la algarabía de Lady Ivonne que apenas puede creer como es que la magia verde de los tres principales magos ha funcionado nuevamente, pues es ahora el turno de Sir Azul de hacer lo propio, pues el caballo de hierro no espera, mas que a Sir Azul, que tiene el extraño don de evitar que los transportes salgan o lo espectáculos comiencen antes de que el llegue. Así fianliza la gran gesta de la consecución de los boletos y la salida final hacia las Barracas del Pobre

Capítulo II

Del recorrido en el Chepe de como eligen allí mismo a su próximo Mirrey lagarto su próximo viaje y de las maravillas que allí ven, de los 85 túneles por los que pasan y del final del trayecto en la capital del Imperio Bizcantino.

Ya por fin a de su transporte, los caballeros lagarto se disponen a disfrutar de un recorrido de cerca de 14 horas , en las cuales para empezar, les obsequian con unos 'lonches' de jamón, queso amarillo, pastel de coco, una rebanada de sandía, ensalada y jugo de naranja, cortesía de los Ferrocarriles Nacionales. Durante el recorrido lso caballeros lagarto deicden elegir a quien ha de ser su nuevo regente en ese día. El ganador es indiscutiblemente Sir Yorgue, debido al ignominiso trato que habia recibido durante el viaje, al haber sido llamado animal por el buen hombre que les sirvió de conductor en la Dustwilight Zone y por otros motivos similares en los que se vió envuelto. Allí mismo eligen que el próximo viaje será a Cthulhuca, en el regreso a este sitio. En un viaje que se considera apócrifo.

Sin mayores emociones comienzan a ascender por las escarpadas colinas de la sierra Siniestransitense, hats llegar al punto más alto, desde donde admiran en toda su magnificencia las Barracas del Pobre, en una pequeña escala de veinte minutos, pues por ser Semagda Santa, no hallan hospedaje en el sitio y han de continuar su andar hasta el final de las travesía, al cual llegan luego de haber atravesado por debajo de 85 túneles, unos cortos otros bastante elongados, pero eso si, todos túnelews al fin y al cabo.

Las catorce horas del recorrido han toacado a su fin y los nobles caballeros lagarto se encuantran ahora en un desconocido país, el cual se lanzan gustosos a recorrer, hasta que se dan cuanta de que a la hora en la que han llegado hospedarse resulta por demás difícil, así que deciden hacer una pequeña pausa para cenar en un restaurante de comida china, pues es el único sitio a parte de las cantinas que encuentran abierto a esas horas, pues incluso los hoteles que allí ven no son dignos de la tan noble misión que los caballeros lagarto vienen desarrollando, y así luego de una opípara cena, salen nuevamante a recorrir el sitio en el cual cosntinúan viendo cantinas y más cantinas, es así como saben que han llegado a Coscantinopla la mismísima capital del Imperio Bizcantino, y con la misión de bautizar al lugar ya cumplida, vanse a dormir en el hotel 'La Cantina', porque al dái siguiente saldrían con rumbo a Mediatlán 'El País de la Costa Masmediana'.

Jornada Sexta

Capítulo I

Yaaaa llegaron a Mediatlaaaán y de como un alegre infante les dio la bienvenida a la tierra masmediana, donde vieron maravillas animales.

Las siete de la mañana de la sexta jornada y de nueva cuanta van a apsar muchas horas montados en diligencia, que ahora los lleva con rumbo conocido. La busqueda ah terminado y vuelven sobre pasos conocidos, rehaciendo la ruta de regreso del primer viaje de segundo viaje de Semagda Santa, pues ese es el karma de los viajes al norte, ha de recorrerse mucho y por lo tanto han de utilizar la mayor parte del tiempo montados en sus corcéles literios. Pero como su experiencia en dichas lides es vasta, elo no les incomoda, por el contrario, luego de los dolorosos pasajes en que han tenido que desplazarse en automóvil sin la divina precaución, penas han padecido. Saben también los caballeros lagarto que la diversión es puesta por la vida en cada rincón y prontos se hallan siempre para tomarla como venga, pues ya lo dijo Gogol® Dios todopoderoso 'Hay que disfrutar de la vida... como venga' y he aquí que después de otras cuatro horas de trayecto se encuantral en el umbral de Mediatlán cuando la fresca alegría de un mozuelo de escasos siete u ocho años de edad, canta una bonita melodía de su propia inspiración y que a la letra dice : ' Yaaa llegaaamos a Mazaatlaaaán' (BIS). Coro con el que son recibidos en su segunda aventura por Mediatlán, siguiendo su propios pasos de hace dos años. Para ello se adelantan en una pulmonía Sir Oz, Lady Ivonne y Zolrak, seguidos de Sir Azul, Sir Yorgue y Sir Ajab.

Buscan sitios para hospedarse y obviamente van a donde la primera ocasión fueron alojados, pero con el infortunio de haber llegado en plena Semagda Santa, lo que les impide quedarse allí o el cualquier otro sitio, pues la mar océano tiene un extraño influjo en los seres humanos en esas épocas y los lleva hasta él cada año, como una plaga. Causando un extraño fenómeno, en el que luego de que muchos viajan cientos de kilómetros para llegar hasta a este; solamente se internan unos cuantos metros en su vastedad, para luego poder tornar a tierra y decir que estuvieron en la playa, eso sí, en medio de otros varios cientos de miles de congéneres que tuvieron la singular idea de hacer lo mismo que ellos al mismo tiempo. No cabe duda que el mar ejerce ese extraño influjo sobre los seres urbanos.

Al no dar con hotel alguno que les hospede, deciden no desperdiciar más su tiempo en tales menesteres y dedicarse a su sagrad misión de descubrir la magnificencia y la cultura de los territorioas que Gogol® compró para sí. van entonces al Santiamén Mediatlense, donde se descargan de sus equipajes, adquieren los boletos para Basculandia esa misma noche y vanse a desayunar pues es ya justo que algode alimento caiga en sus vacíos estómagos. Eligen a su mirrey lagarto en la persona de Sir Azul y continuan su recorrido hacia el acuario de Mediatlán, donde la vida se encargaría de darles otra vuelta de tuerca en una más de esos extraños pasajes que les tiene reservados a los valerosos fundadores y preservadores de la magia verde.

Capítulo II

Muy breve y verdadera historia de como los caballeros lagarto conocieron a Lety de Justorreón de como Sir Oz y Lady Ivonne se van al mar y de su partida del continente de una hora más.

Han llegado los caballeros lagarto al acuario de Mediatlán doncde extraños acontecimientos están a punto de sucederles. Pues luego de ver el espectáculo de los lobos marinos, entranse a donde las diferentes especies de peces se exhiben, ocupados en tal menester se hallan tan absortos, que no se percatan de que Sir Yorgue se les ha perdido, vanse entonces en su busqueda. Mas no tardan en hallarle en la grata compañía de un par de mujeres que se autopresentaron como las Letys de Justorreón, quienes al igual que los cablleros lagarto, están lejos de casa, pero en contraste a su sagrada misión, ellas poco saben de los motivos ulteriores que llevan a tan esforzados caballeros por tan lejanos sitios. Allí surge una extraña amistad que se mantiene hasta nuestros días y de la cual no dejan de sorprenderse los magos verdes, pues esa es su naturaleza. Intercambian direcciones y poco tiempo despues Lety de Justorreón se hará presente en la ciudad muy grande del universo y convivirá con Sir Oz y el Juamito, en los obscuros tiempos de la escisión de HAGEDIS, que lo mandó al sueño profundo de todos estos años y al cual están tratando de resucitar con magia verde, pero esa es otra historia y tendrá que ser contada en otra ocasión.

El tiempo sigue su marcha y ya la noche los ha sorprendido y a unos cuantos minutos de partir, Lady Ivonne tiene la descabellada idea de meterse al mar, acto en el cual solo le sigue Sir Oz, pues los demás se apretaron su calzón y no quisieron padecer las incomodidades de un viaje de ocho horas si haberse bañado y hasta en el culo de sal de mar. Salen así de Mediatlán 'El pa´si de la tierra Masmediana' y se dirigen a pagar la hora que adeudaban al mundo desde su llegada al Cazontinente.

Jornada Séptima

Capítulo I

De la forma en que los caballeros lagarto y su acompañante llegan al país de las básculas en un dái de descanso sabatino y en donde finalizan el ciclo Basculandés con hospedaje en Hotel París.

Por fin Basculandia. Mucho les ha tomado llegar ahasta aquí , el país que protagonizó la mitológica Peterpantrullada de Sir Oz y hasta entonces único viaje al cual no había asistido Sir Ajab. por lo cual era justo que descansaren bien ese día, haciendo de ese fin de semana final, lo que harían en un viaje normal, así que deciden descansarse de tanto trajín ... tanto subir subir, tanto bajar bajar, vuelta a la calle vuelta ... justo es entonces que vayan en busca del sitio donde han de hospedarse en esa la última noche del segundo viaje de Semagda Santa a los paises del norte. Deambulando por las calles Basculandesas entran a un hotel que les parece pertinentemente bueno, pero que no es de su total agrado, sin emabrgo el sitio sirvió para aliviarle a Sir yorgue una cierta necesidad fisiológica que le venía torturando desde hacái ya algún tiempo. Al no soportar más tal tormento, decide que en la habitación que visitan sería buena idea probar los servicios sanitarios, así lo hace y se descansa del cuerpo, cosa que no agradó mucho al hombre que les mostró el inmueble, sobretodo despues de sber que ni siquiera se quedarían en su local. por lo cual loes prfofirió varios improperios y alguna que otra maldición.

Luego de tan penoso incidente prosiguen su marcha a donde han de encontrarse providencialmente con el hotel París, aquel en el cual se hospedaran en ese lejano tercer viaje y en cual no se quedaron en la ocasión anterior que visitaron Basculandia, debido a problemas monetarios, mas en esta ocasión tan especial, plugo al destino que se hallare la misma suite que ocupasen años antes y a un precio razonablemente afordable. Allí se quedan, en un acto que desencadenaría una serie de coincidencias y acontecimientos, que desembocarían en los trágicos acontecimientos del año tres puercoespín. Ya instalados en su habitación se asean y llegan a un acuerdo. Tal como lo hicieran en Xalaponia a sugerencia de Sir Pax, todos saldrían a la calle con sus playeras negras, al igual que en e aquella ocasión, solo lo hicieron los que eran caballeros lagarto, y aunque Lady Ivonne no era oficialmente armada como tal, ya estaba a punto de serlo y ser conuiderada como tal, así pues el único que no salió a la calle vestido en negro fue Zolrak, demostrando una vez más porqué nunca llegará a ser caballero lagarto, pues esta actitud sumada a su negativa de tirarse al suelo al grito de ¡¡Lagartos muertos!! y otras muchas más que sería difícil aquí ennumerar, le relegan tal como al Juamito o la mismísima Worrina.

Salen ahora a recorrer el país de las básculas, minetras Sir Yorgue y Sir Oz les cuentan a los valerosos caballeros lagarto de las aventuras que vivieron en el tercer viaje y de la forma en que Sir Pax fue rescatado de las garras del matrimonio. Se llegan al mercado donde dos años atrá Cek 'El oso polar' se quedara sin comer, historia que con agrado escuchan quienes no estuvieron presentes en aquella ocasión , pues es la predilección de los caballeros lagsrto el contar lsus aventuras para regocijo tanteo de ellos mismos como de auellos que a su alrededor se hallan. En esos menesteres se hallan, cuando es ya tiempor de elegir Mirrey Lagarto y la elegida es Lady Ivonne por segunda ocasión, quien como es la tradición, se encarga de pagar lo que se han comido y bebido, para luego salir a donde el Pelón del hospicio cabañas, sitio en el cual nuevamente adminran los murales que eesa paredes decoran y donde además se hallan con mitológicas bestias oníricas de papier maché, que les atacan en cuanto ven sus gallardonas figuras y sus faciales atractantes, mas no se arredran tan valientes y nobles caballeros, que denodadamente luchan contra contra los monstruosos Alebrijes, que intentan sorprenderles pero ...ellos que juraban comerse la vida y fue la vida y se los merendó... la astucia natural de quienes son los enviados del señor les ayuda y en un rápido movimiento Sir Oz se coloca detrás de un emorme bicho y se deshace de él con una certero aguijonazo, mientras que Sir Azul 'El mata dragones' y quein pelere contra el dragón de Medellín y el Dragón de Gogoldtown se halló ahora frente a monumental bestia de casi dos metros de altura, una bestia tan grande como Luisinsesos, como pudo peleola Sir Azul y a base de bailarle los ominosos pasos de los años setenteas de la música disco y cantarle en su particualr versión la canción de 'Staying alive' y 'Saturday night fever' la bestia se contrajo con horripilantes espamos, pues no podía soportar tan grande martirio inflingido por el 'Señor de los recursos gastados', quien salió victorioso, mientras por su lado Sir Ajab y lady Ivonne pelean contra alado ser de mágicas porpoorciones al cual dejan frío de asombro y así libran los caballeros lagarto una épica contienda más en su paso por Basculandi 'El país de las básculas'.

El recorrido continua y al llegar a la plaza principal donde ven las orejas de gato, símbolo eterno de este país el Teatro del que le cortaron la cabeza les advierte 'QUE NUNCA LLEGUE EL RUMOR DE LA DISCORDIA', pero ellos no le hacen caso y por ello han de sufrir la gran pena del letargo que así es, ahora sí le llevará mas tiempo recuperar, y en un claro presagio de dicha calamidad, Lady Ivonne dirige los destinos del reino en ese día aciago y grita ¡¡Lagartos Muertos!! mientras filma dicho acto con la videacaptadora de imágenes de Zolrak, que hasta entonces había corrido con la suerte de ser utilizada como un simple captador de imágenes. Luego se dirigen hacia la oficina de correos para enviar algunas postales, gesta a la cual solo se avocan los más veteranos de entre ellos, pero cuando Sir Ajab y Sir Oz han arrivado a este recinto, sus puertas están cerradas y han de volver a donde el resto de la compañía les aguarda, para proseguir con el andar en el cual Lady Ivonne junto con Sir Oz, repasan todo una discografía completamente abigarrada, pasando por nombre de ilustres desconocidos como Iván, Pedro Marín, Gonzalo y Pecos (SIC), que parecen ser personajes musicales de difundida presencia en las culturas populares de Metaforópolis, los cuales están muy alejados de los ideales místicos de la magia verde, pero que seguramente encontró Sir Oz en sus multiples recorridos por los inframundos culturales y en los cuales ha vivido siempre lady Ivonne, quien se maravillaba cada minuto con la diferente forma de ser de quienes habitan las australes regiones de la ciudad muy grande del universo. También revisan por completo la discografía de Miguel Bosé mientras las luces del sol poniente ya iluminan con tonos de naranja y azul el paisaje basculandés, se vuelven a donde el pelón de Hospicio para videar 'Meeting Venus' la cual ven entre sueños, pues ya los estragos del viaje son evidentes. Vuelven a sus apósentos, no sin antes realizar una frugal cena en el restaurante de su hotel. Luego bajan algunos colchones de las camas, para así poder dormir mas a gusto y así con el cnasancio a cuestas la conversación se va apagando poco a poco y el último de entre ellos cede ante el encanto de un merecido descanso.

Jornada Octava

Capítulo I

De los actos de los caballeros lagarto en tierra de básculas, de la forma en que los eventos se desarrollaron y de lo que vieron en el zoológico ese día aciago.

Ya van los caballeros lagarto en la mañana luego de levantarse hacia la oficina de los correos del reino basculandés, todos menos Lady Ivonne y Sir Azul, quienes deciden seguir rindiendo culto al Juamito y a Chío, dioses metaforopolitanos del buen dormir. Una vez en la oficina de correos, le envían postales a los personajes que se quedaron en metaforópolis y que no udieron gozar del histórico momento de volver al reino basculandés, el cual caminan durante otro rato y vuelta al hotel, donde ya con el resto de la compañía lista emprenden la marcha hacia Claquepacle, donde eligen al último mirrey lagarto de ese viaje, en la persona de Sir Ajab.

Se pasean un rato por el sitio y de allí parte para el zoolólgico de Basculandia, el cual a la entrada tiene una representación de los lagartos muertos con chimpancés, decorado que aprovecha Sir Ajab para gritar ¡¡Lagartos Muertos!!, cumplindo así con el último de las tiradas al suelo que abría en aquel segundo viaje de Semagda Santa a los paises del norte. Largo rato dura su visita al zoológico, pero es tiempo de ir a por sus cosas al hotel para encaminarse a lo que sería el final de de este y de esos primeros viajes.

Capítulo II

La terrible triste y cruel historia de como se decidieron Sir Oz y Sir Ajab a dar por terminados los viajes

En lento taxi abordan los sesi aventureros del vigésimo segundo periplo de los caballeros lagarto, situación que los pone en un predicamenteo pues Sir Azul se vuelve a Zapatilandia mas temprano que sus compañeros, y aunque se les hace tarde, de sobra les es conocido que la nave no levará anclas hasta que 'El señor de los recursos gastados lo aborde', y así es, ahora si, monta Sir Yosolito en su transporte mientras Sir Oz inmortaliza el momento con su captador de imágenes, pero cuan grande es us sorpresa cuando de algún lugar delñ anden escucha una angelical voz que pregunta "¿Y a mí no?", pero como no, wow (SIC) exclama Sir Oz y tambien a la bella basculandesa la fotografía.

Luego de la partida de Sir Azul, los caballeros lagarto esperan pacientemente a que les llegue su hora paar retornar a Metaforópolis, pero algo extraño rodeaba el ambiente esa noche de aries, en la que la tristeza merodeaba el alma de Sir Ajab y el desencanto la de Sir Oz, condiciones que se conjugaron para que ambos personajes, sentados en una banca a la espera del destino, decidieron no aguradrle ya mas y optaron por dar fin a la primera era de los viajes, pues en la rueda del tiempo, la primera vuelta había llegado a su final, cosa que sabían los forjadores de tan grande gesta teológica, pues habianse percatado ya , de que sus acompañantes solo esperaban a que ellos fuesesn quienes les diviertiesen y no tomar ellos la inciativa de hacer lo propio, de igual forma, los sitios comenzaban a ser repetitivos, perdiéndose con ello el gesto m´pistico que dio origen al movimiento "Conocer las posesiones que Gogol® compró para él". De este modo, llegaron a la conclusión de qu la etapa de los viajes debía de darse por concluida para esperar a que fuese nuevamente propicio ver al gran hombre, solo restaba hacer los calculos pertientes para tan magan situación, pues en esas fechas ya Sir Ajab había decidido que iría a Trainsilvania en los meses de Brumayo y Jumior, por lo que los viajes deberían de ser al menos dos más, en orden de cumplir el cuarto año de la gesta mítica, situación que a la vez concluiría no solo con el cierre del ciclo anual, sino que además toamaba un caris mágico al coincidir con el cabalístico numero 45, de la escuela secundaria donde todo comenzó, y cuna de la magia verde que profesan los magos de Hagedis. Así pues, con ese júbilo que da el saber de como es que la dualidad vida-muerte se manifiesta en cada una de nuestras ecisiones los principales magos verdes con el corazón loco de contento por su nueva decisión se la hicieron saber sus acompañantes quienes pasmados y abrumados escucharon la noticia del final de la era, que estaría marcada por el regreso de Sir Ajab y la llegada de la cabalística cifra. Así fue como aquellos viajeros vieron la caida de Coscantinopla.

Viajes 1 al 9 Viajes 10 al 18 Viajes 19 al 27 Viajes 28 al 36 Viajes 36 al 45
Morelia
Guanajuato
San Luis Potosí
Guadalajara
Taxco
Veracruz
Zacatecas
Mérida-Cancún
Aguascalientes
San Miguel de Allende
San Juan del Río
Las Granadas
Real de Catorce
Oaxaca
Manzanillo
Acapulco
Uruapan
Tlaxcala
Poza Rica -Tajín
Mazatlán -Los Cabos
León
Puebla
Querétaro
Pachuca
Fresnillo
Orizaba
Oaxaca II
Toluca
Xalapa
Chiapas
El Oro
Guanajuato II
Pátzcuaro
Morelia II
Ixtapan del Oro
Cuernavaca
Papantla -Tajín II
Lagos de Moreno
San Miguel de Allende II
Valle de Bravo
San Miguel Regla
Chihuahua -Pacífico
Toluca II
Guanajuato
Veracruz II


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