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Trigésimo Cuarto Viaje

HAGEDIS
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Viaje 34o.
Opendehaus II "El país de las puertas abiertas"

Julio, 1991.
Tres años habrían de cumplirse desde la primera ocasión en que inspirados por el espíritu empresarial de Gogol®, salieran de Metaforópolis a buscar fortuna en otra parte del mundo las dos principales magos verdes de Hagedis, mucho tiempo había pasado desde entonces y muchas cosas muy gratas les habían acaecido, por ello, y por la seguridad de diversión que garantiza Su Santísima Empresarialidad, el Adelantado don David Anaya de Gogol®, fué que entre Sir Ajab y Sir Oz decidieron financiarle el viaje a Su Empresarialidad. Así pues, le buscaron, le solicitaron su presencia en tan magno evento, pues pronto habrían de volver al sitio donde todo comenzó y ellos querían contar con sus bendiciones, amén de la altísima probabalidad de que fuese protagonistas de una gran eventura más. Cuestión en la cual no se equivocaron los caballeros lagarto, pues además, Don David Anaya de Gogol®, no volvería a ser visto en esos paseos, pues no es bien visto que un Dios conviva tanto con los mortales.

Jornada Primera

Capítulo I

De cómo los caballeros lagarto, pasan por los participantes de dicha aventura en el gran tubo anaranjado de Metaforópolis, para hallar a la licenciada de los chicles en Opendehaus.

Corría el día veintisiete del mes, y corrían también los caballeros lagarto al santiamén del norte, pues ya se les hacía tarde para llegar al sitio acordado, a la hora acordada, ya que varios de los integrantes del viaje estarían acuartelados en las mazmorras de la Troje Exprime, el único que salió con tiempo fue Gustavo 'El Apeniense', quien habría de ir hasta las lejanas tierras de Apenas a por su familia, mientras que, en las antípodas, Root y Maik habrían de hacer lo propio desde Antenas, pero para ellos la cosa era sencilla pues su hogar se encuentra muy cerca de tal lugar; mientras que, por otro lado, Sir Ajab debía pasar por Sir Oz y Sir Yosolito, quien ya le esperaba en el anden del tubo naranja, por lo que no hubo de hacer más esfuerzo que el de montar en su transporte, mientras que un par de estaciones despues, ellos dos se encargarían de pasar a recoger a Gogol®, pero antes de ello, habrían de encontrarse con los galanes de la Herradurita, personajes vecinos del Bar, mientras ellos se apeaban del público transporte, Sir Ajab y Sir Oz hicieron la entrega oficial del dinero que serviría de subsidio a Gogol® para ese viaje. Cuando los galanes de la Herradurita descendieron, apareció la figura de Sir Pax en la estación del metro Joss Warrior, así que todos tomaron el mismo convoy, sin haberse tomado la molestia de tener que descender del mismo, estos son el tipo de milagros que obra la magia verde.. Pero la hora cero se acercaba y ellos apenas si llegaron, mientras que contrario a lo que esperaban, los Apenienses fueron los primeros en llegar al sitio en cuestión. Y así con todos reunidos, dió inicio el viaje del tercer aniversario de los viajes Hagedis.

Van por la calle el balón de Panbol pateando y con él, toda la folosofía telúrica de Opendehaus emana a su paso, paso de valientes y nobles caballeros y ladies que en sagrada misión llevan de estandarte la verdad, y a Gogol® como su Dios único, el ungido, con quien vagan libremente por esas calles que él compró y que ahora le ven de vuelta del reino de los cielos, regodeándose en el hecho de reprender de palabra a Sir Oz, pues le es grato al señor la forma en la que El Terror reprende a sir Oz, pero este noble y gallardo caballero lagarto, siempre libre pensador, no se arredra e inteligentemente hace cuanto le viene en gana, pues así debe de ser con todos aquellos que amaestrarle intentan, pues es así como la magia verde tiene su sustento diario. Con su escolta de caballeros, nueve esforzados caballeros y felíz el corazón, Su Empresarialidad continúa regañando al más antiguo de los caballeros lagarto.

Caminan hasta donde, en otro tiempo, sus cuerpos descansaron del rigor del viaje junto con su divina empresarialidad, mas no place a la vida que permanezcan allí, pues el precio ha subido y no es tanto su amor a la memoria del sitio, vuelven sobre sus pasos, siempre el balón pateando, así su mente se despeja de cualquier duda o mal pensamiento que pueda agobiarles, así llegan sin cansarse hasta donde se han de hospedar finalmente, se hace el sorteo de los aposentos para despues salir a recorrer el mundo, no sin antes hacer una pausa para elegir a su próximo digntario, quien ha encontrar representante en la figura de Sir Azul, saliendo vencedor en singular desempate con Sir Oz su hermano, para luego dirigirse a donde el museo de las artesanías les aguarda como mudo testigo, impaciente de albergar a tan distinguidos huespedes.

Cuando salen del sitio en cuestión, los caballeros lagarto y su compañía caminan un muy buen trecho por las calles del país de las puertas abiertas, que se haya húmedo por las lluvias que en días anteriores le han acontecido, así sin darse mucha cuenta de por donde es que han dirigido sus pasos, llegan a una amplia explanada en las afueras de una instutución de Seguridad Social, y allí mismo ofrendan en holocausto a los dioses del Panbol un encuentro que habría de durar muy mucho tiempo y que de igual manera habría de divertirles, pero tan concentrados están en lo que hacen que ninguna de las dos escuadras cede terreno a la otra, de forma tal que los minutos se van consumiendo y la ventaja que uno de ellos toma es feroz y rapidamente recuperada de inmediato, cerrada es entonces tan noble justa, que nadie sabe, hacia que lado ha de inclinarse finalmente la balanza, y es precisamente la vida quien agradecida por el sacrificio que todos, hasta los más neófitos han puesto en el terreno, les pide dirimir sus diferencias con la pena máxima, luego entonces, han de obedecer y es Sir Oz el encargado de otorgar gran entretenimiento a los convidados, de una forma que la noche de los tiempos ha olvidado, a la luz de lo que no mucho tiempo despues habría de acontecerles, pues exhaustos muchos de los viajeros, descansan sus cuerpos y descalzan sus pies luego de tan agotadora ofrenda, momento que aprovecha Sir Azul para gritar ¡¡Lagartos muertos!! haciendo uso de su derecho como Mirrey y teniendo así un Mirreinato sabio y dulce, condición poco más que inusual en él.

Y los dioses escucharon sus plegarias, pues en retribución del ofrecimiento que habían hecho, les envió la diversión que tanto tiempo habían estado buscando, en el lejano País de las Puertas Abiertas. Esta diversión, fue encarnada en la personalidad de cierta licenciada vendedora de chicles, que muy pronto vio en Sir Pax al hombre que por tanto tiempo había estado esperando y al grito de "Sublime extasis de amor Sir Pax, que acelera mis latidos, vayamos vayamos vayamos, vayamos vayamos.. ¡pronto!", pero Sir Pax quien en aquellos lejanos días no pertenecía a la secta de los cautines, rechazó el ofrecimiento, pero la licenciada, que no iba a perder la esperanza, principalmente donde había tanto noble candidato de quien prendarse. Vuela entonces su corazón hasta donde se halla Sir Azul 'Señor de los recursos gastados', a quien quiere hacer suyo en el acto, pero el acto no se lleva a cabo, pues a pesar de que dificilmente Sir Azul habría de perder la oportunidad de hacerla su novia, aunque fuese para poder detenerse en un punto futuro de su vida y decir "Aaaay señor, yo tuve una novia así... que era licenciada y vendía chicles", ni eso fue suficiente, para que ambos consumaren el acto, no obstante ello, Sir Azul siempre galante le ofrece caballerescamente como le es propio, una bolsa de plástico como oferta de matrimonio, pero ya para cuando el noble caballero lagarto accede, la licenciada ha fijado sus ojos en el compadre Apeniense, quien no se hace tanto del rogar, y con ella posa para la posteridad, pues mucha fue la gracia de Dios, quien les acompañaba, de poner a tan singular personaje en su camino, pero no podían quedarse allí para siempre, pues la vida continúa y nosotros que montados en ella vamos, no debemos desoir su llamado cuando es el tiempo justo de retirarse, y ese era el tiempo que ya se había llegado para ellos, quienes dan vitores a la Mamá del Ramón, y con el grito y la señal de ¡Que viva la mamá del Ramón! se despiden de la licenciada a quien le enseñaron la arengadora seña y el grito de batalla de los caballeros lagarto.

Sin mayores emociones trancurre el resto del día, el cual poco prolífico en aventuras, les dejó sin embargo, la satisfacción del deber cumplido y un personaje más para la amplia galería que de tanto en tanto se nutre con la biodiversidad de este planeta mundo, de los cuales los seres humanos conformamos una de las especies más raras e impredecibles, muy a pesar de la abrumadora presencia de nuestras rutinas cotidianas, un poco de esa conciencia iluminó a algunos de los pocos que pudieron ver en quel día de l tercer aniversario de los periplos peripatéticos que los caballeros lagrto hacían en nombre y representación de Gogol®, que en ese viaje les abandonó y nunca más hubo de volver con ellos. Loor eterno a Su Graciosa Empresarialidad, por los favores recibidos, pues les tenía resevado aún un plato fuerte a sus compañeros, quienes habrían de aguardar cerca de 24 horas más, pues ahora debían de ir a descansar, que bien merecido lo tenían. Pero la suerte suele ser despiadada con el más desvalido y ese día no ofrecería tregua alguna. Su víctima. Root de Antenas, quien acusaba evidente cansancio y prefirió llegar a su habitación utilizando el ascensor, se percató demasiado tarde de que por haber elegido quedarse a solas con su señor esposo el destino le tenía reservado cruel castigo. Quienes en otros aposentos se hospedaban habían nombrado un encargado de las llaves, cosa que los inexpertos antenieses olvidaron hacer, teniendo -en contra de toda su voluntad- que desandar el camino y volver a por sus llaves, trágicamente olvidadas en la recepción.

Jornada Segunda

Capítulo I

Búsqueda infructuosa del mitológico pájaro fajajá.

"Hace siglos que pensaron
las cosas mañana irán mejor
es pronto para el deseo y muy tarde para el amor.."

-Joaquín Sabina-

El diario milagro de la aparición del sol en el oriente, trae consigo siempre dos noticias muy alentadoras, la primera de ellas es, la de que cada nuevo día renace la esperanza de que las cosas han de mejorar, pero la segunda y más importante, es la señal inequívoca de que, de alguno u otro forma, aún estamos vivos y podemos continuar nuestro andar por este planeta mundo. Como un ritual que se repite a manera de ofrenda al nuevo día, Sir Ajab y Sir Pax parten juntos a su tradicional paseo matutino, en donde ambos se narran las historias que han de alimentar sus espíritus, pues cada vez que alguno de ellos obsequia al otro con una bonita historia, se realiza el desapercibido milagro de la vida que se halla en el agua que nutre a la tierra, pues así son para ellos las historias, el alimento del alma y las lecciones que la vida nos dá a todos, ya sea en carne propia o en la de otros, preferentemente en la de otros. Discurren las horas en este deambular y cuando vuelven a su hotel, sus compañeros están casi todos listos, a excepción de los antenienes, pues Root y Maik se hayan demasiado cansados, sus compañeros les despiertan ya cerca de las diez de la mañana y para cuando ambos están listos ya es casi medio día, del cual solo Pax y Ajab han tomado provecho.

Continuan su andar hacia un rumbo, completamente desconocido para todos, los caballeros lagarto tienen por costumbre caminar hacia donde el país los lleve y así sin rumbo fijo no puede haber posibilidad de no llegar a su destino, pues no lo hay. Pero quienes aún son nuevos en estos menesteres desean saber hacia donde es que se dirige la compañía, por lo que Sir Oz siempre preocupado del bienestar de sus compañeros y con las reminicencias de su peterpantrulla tiene una de las brillantes ideas que le caracterizan, decide ir en búsqueda del mitológico pájaro fajajá, que habita en el jardín botánico de la Universidad Nacional de Opendehaus, donde tres años atras le hallaren él y Sir Ajab. Plugo a los poderes que rigen el azar, que no le hallasen por estar cerrado dicho sitio, ante el cual montan una guardia de honor para posteriormenete, proseguir con su humilde andar hacia ninguna parte.

Capítulo II

Donde se nos cuenta la manera en que Su Santísima Empresarialidad salvó un alma del purgatorio, de la manera en que lo hizo parte de su familia y de su plan para conquistar el mundo.

"No quiero soñar mil veces las mismas cosas,
ni contemplarlas. Sabiamente,
quiero que me trates,
quiero que me trates, suavemente"
-Los Encargados-

No haber dado con la legendaria ave, hace que continuen su andar, pero para muchos, ya es hora de desayunar y para los caballeros lagarto es tiempo de elegir al nuevo Mirrey Lagarto, por lo cual su caminata tiene ahora una nueva y ulterior motivación, la de hallar donde han de comer, pues es mas bien ya el tiempo de la comida que del rompimiento del ayuno. Avanzan por muchas calles sin que les apetezca lo que venden los distintos sitios de alimentos hasta que, a lo lejos ven un refulgente sitio donde han de comer carnitas pues es en verdad necesario que en ese masmediano país degusten tal platillo, mas a los antenienses no le complace la idea, pues su religión les impide ingerir tales alimentos, producto de la masacre de tan inmundo animal, pero no se arredran ante el infortunio, y surge de inmediato la solución a su problema. Ni tardos ni perezosos se hacen de medio pollo, con el cual acompañan a los comensales de carnitas, quienes dan pronto fin a su alimento, en tanto que se hace la votación para Mirrey Lagarto, y los sufragios ponen de vuelta a Sir Oz en la disyuntiva del desempate, el cual pierde por segunda ocasión en dicho viaje, en esta ocasión con Root, quien por sus méritos en campaña inclina en su favor las simpatías de los asistentes al trigésimo cuarto viaje de los caballeros lagarto, donde festejaron su tercer aniversario.

Han comido, han bebido, han elegido Mirrey Lagarto y por consecuencia, han sido muy felices, cosa que los caballeros lagarto celebran siempre... andando, pues el placer de ponerse a caminar les es grato en grado máximo, si ello va acompañado de un andar sin rumbo, es poco mas de lo que pueden pedir, como recompensa a su esfuerzo por oir lo que el mundo tiene que decirles. Por aquellos días, ya light feet Mariana es una experta caminadora y poca es la asistencia que han de darle, ya sea sus padres o alguno de los caballeros lagarto, la continuidad en los viajes, su juventud y el desarrollo cada vez mas rápido de su cuerpo, le dan la energía suficiente para ir mejorando en tan galante arte que es el caminar, no así, la mujer de Antenas, quien además de llevar dentro de sí una nueva vida (que por aquellos entonces rondaba el quinto mes) resiente el rigor de una, en la cual la poca atención prestada a su cuerpo, le han de cobrar caros dividendos y pronto resiente el andar, y solo quiere que le traten suavemente. Su amantísimo señor le comprende e intenta auxiliar, pero la implacable dureza de la caballeresca vida Hagedis no le tiene compasión, pues en su propio beneficio le exige hasta donde consideran es pertinente.

Por ello, y por que finalmente se deciden a tratarlos suavamente, es que al pasar a las afueras de un cinematógrafo, los caballeros lagarto admiran la inglesa versión de Robin Hood, de quien ellos fueron alegres hombres en el principio de los tiempos. Tiempos similares a los actuales, en los que aquellos que luchan contra las injusticias de los opresores detentadores del poder, son llamados forajidos o rebeldes, tiempos en los que es menester sacrificar los lujos por la libertad, sobre tal tema versaba la película, apta para los momentos que se viven aún hoy día, y con ese ánimo de justicia, salen al mundo exterior, donde ahora es pertinente caminar hasta ya entrada la noche, en donde Gogol® habría de volver a demostrar sus divinas peculiaridades, justo antes de finalizar el viaje. Esa es su naturaleza, extraños son sus designios, e incomprensibles para la mayoría de los mortales, diez de los cuales le acompañaban en tan histórica situación. Ya cerca del final del viaje, Sir Ajab comenzaba a abandonar cualquier esperanza de que Su Santísima Empresarialidad hiciere de las suyas, y que el dinero en él invertido para este viaje, fuese un verdadero desperdicio. Hombre de poca fé, olvidó que Su Empresarialidad suele esperar hasta el último instante para manifestarse ante sus súbditos, situación que no habría de cambiar es ese su último viaje.

Finalizaron su cena y en espera de que el tiempo restante para llegar al santiamén de Opendehaus se llegare, salen hacia los portales donde son testigos de un incidente automovilistico, protagonizado por un joven de corta edad, oriundo de esas tierras masmedianas y un par de licenciados metaforopolitanos que han impactado su coche en contra del aturdido personaje. Se viven momentos de gran confusión por ambas partes, mientras que, como espectadores y en carácter de terceros, los caballeros lagarto observan. Mas el ánimo justiciero imbuido en ellos por la recien presenciado filmación de la vida del héroe forajido, hace mella en Su Santísma Empresarialidad, quien pronto va a desfacer el entuerto, y suelta estas aladas palabras sobre los agresores :

-Buenas noches joven amigo, ¿Me puede hacer el favor de mostrarme su licencia de conducir?
Petición a la cual accede el alcoholizado personaje, a lo cual sigue una terrible reprimenda por parte de Su Empresarialidad, pues el hecho de ser extranjeros y andar licenciados, les dá terribles desventajas. Ellos tratan de arreglar el asunto allí mismo para que éste no pase a mayores, y tengan que enfrentarse a los representantes de la ley y el orden opendehausiano, pero Gogol® no cede. Les insta a resarcir el daño que han hecho, pues no es justo que se pasen de su almuerzo. La confusión continúa por unos instantes, hasta que cierta lucidez desciende sobre uno de los implicados en luchar contra Su Eempresarialidad y ahora ellos le cuestionan:
-¿Oye y tú quién eres?
y con conmovedoras palabras de adopción hacia el desconocido, le pasa el brazo por los hombros, recarga su cabeza contra la de él, esboza una sonrisa que le ilumina el rostro, aclara su garganta, al tiempo que declara magnánimo :
-¡Aaahhh!, pues soy su primo
lo que conmocionó no solo al afectado -que no sabia de que lejanas tierras había venido este desconocido individuo- si no también a los caballeros lagarto y sus acompañantes, que finalmente reciben recompesa a su larga espera. Las historias contadas por los viajeros de lejanos países, eran completamente ciertas, Gogol® en su carácter de Dios metaforopolitano es capaz de hacer cualquier cosa, amén de ser omnipresente, (la omniciencia la queda a deber, pero es omnipresente) y así ven Sir Oz y Sir Ajab retribuida su inversión inicial, mientras que los intereses habrían de cobrarlos más tarde, pues Su Empresarialidad, decide quedarse en Opendehaus a auxiliar en todo lo que se pueda al afligido joven, quien más tarde se preguntaría que sería peor, si el haberse quedado con su golpe o haber sido auxiliado por el divinal Davicito, quien acompaño a los caballeros lagarto hasta el Santiamén de Opendahaus, vendió su boleto, les bendijo con su ausencia y junto con el imberbe personaje, viven una aventura más, de esas propias de Su Empresarialidad, pero esa es otra historia y tendrá que ser contada en otra ocasión...

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