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Trigésimo Primer Viaje

HAGEDIS
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Viaje 31o.
Eh! Loro "La luda foresta"

Abril, 1991.

Prólogo

Si algún viaje de los caballeros lagarto marcó un verdadero hito en la historia, fue éste. Pues resultó ser un encuentro generacional, ya que se dió la union de los primeros viajeros, con los nuevos personajes venidos de un ambiente ajeno a Hagedis. Así pues, con la incursión de Lady Root y Maik en el viaje a Xalaponia, el ambiente festivo de Sir Ajab luego del viaje al continenente de Acala, contagió a tres nuevos personajes, que muy pronto se convertirían en parte del catálogo de viajeros de Hagesdis, se trata ni más ni menos, que de los habitantes de Apenas, con quienes venía la más joven de todas las viajeras jamás conocidas por ellos, así pues, los caballeros lagarto lograban unir a individuos de los confines más alejados de Metaforópolis, las antípodas reunidas en una nueva aventura, esto aunado al regreso de Sir Joss Warrior a los viajes, antes de que éste partiese a otro planeta. Hacía ya muchas lunas que Sir Ajab había sembrado la semilla de la conciencia en algunos habitantes de la troje Exprime, pero solo los más nobles de entre ellos escucharían el llamado de la vida, mientras que aquellos sordos y ciegos lucharían contra el más grande de entre los Magos Verdes, pero esa es otra historia y tendrá que ser contada en otra ocasión.

Jornada Primera

Capítulo I

De cómo los Apenienses demuestran las costumbre de su país. De cómo ven perderse a Sir Joss Warrior, sabiendo así, que las leyendas de los viejos camineros eran ciertas.

Ya hacía muchas lunas, que en la Troje Exprime se habían escuchado las leyendas sobre la mítica forma de caminar de Sir Joss Warrior, pero ni Lady Root, ni Gustavo 'El Apeniense' imaginaron jamás que verían en acción a tal personaje, lo cual sucedería muy pronto. La cita era en el santiamén de Trincardia, la primera vez que saldrían de tal sitio, en el cual no les quisieron vender sus pasajes en forma anticipada, por lo que hubieron de citarse a las 7:30 de la mañana, con la idea de dejar Metaforópolis (o al menos el santiamén) a las 815 horas. El reloj marcaba solo cinco minutos antes de que la hora cero se llegase, cuando vieron llegar a lo lejos y de muy lejanas tierras a los tres Apenienses: Gustavo, Mar U y Light Feet Mariana, que dormía en los brazos de su madre, de ésta manera, llegaron los Apenienses en la primera de sus siempre cardiacas apariciones, situación que se repitió en casi todas, sus siete apariciones, excepto en una, pero esa es otra historia y tendrá que ser contada en otra ocasión. Partieron con rumbo a Eh Loro!, a donde llegaron luego de cerca de dos horas de viaje, pero aun debían de caminar unos cinco kilómetros hasta su destino, la 'Presa del Hombre Roto', allí fue donde dió inicio la gran caminata, que obviamente estaba encabezada por Sir Joss Warrior, 'El señor de las otras posibilidades', seguido muy de cerca por Sir Pax. No bien habían andado unos cuantos minutos el resto de los mortales, cuando vieron alejarse por un recodo del camino a Sir Joss, y fue entonces y no en otro momento, cuando Root ante su estupefacción, no pudo hacer más, sino proferir estas asombradas palabras: "¡¡Deveras que camina rápido ese niño!!", en refiriéndose a tan andante terrorista, pues no faltaría mucho para que éste mostrase su perversión por los explosivos.

En tanto que, resagados pero con toda la disposición de divertirse a la usanza Hagedis, iban los tres Apenienses : Mar U, Gustavo y Mariana 'La de los pies ligeros', a quien pronto hubo que llevar en brazos, hasta donde un puesto de vacunación la aguardaba ansiosamente. La típica escena de llanto y drama les sigue. Con gran maravilla, ven los caballeros lagarto la forma en que la pequeña opone resistencia a los anticuerpos que más tarde habrán de protegerle. Pero esa es la inexplicable forma en la que la vida se manifiesta, y la naturaleza demuestra su sabiduría, pues no solo habría de vacunarse contra alguna cruenta enfermedad física, sino que también iniciaría la pequeña Mariana "La de los pies ligeros", a conocer la biodiversidad de la naturaleza humana. Allá enmedio de toda esa buena gente; que, habiendo caido en lo más bajo, no respeta los convencionalismos ni las formulas acartonadas de la decadente sociedad occidental actual, le veía sufrir sin hacer algo por ayudarla.

Vacunada Mariana, prosiguieron su andar, encontrándose con el Joss Warrior, quien ya venía de vuelta del limbo, pues se preocupó de que sus acompañantes no dieran señales de vida mientras él ya había llevado los víveres a tan mítico lugar, y del cual probablemente Sir Pax sepa algo. Con el largo andar, varios se hallaban cercanos al agotamiento, entre ellos Sir Lady Claus, que no fue diseñada para las cosas gratas de la vida, pues ella hubiese preferido strawberricamente abordar un vehículo automotor de alquiler, pero, como por algo fue nombrada Sir Lady, pues hubo de aguantar el rigor y proseguir el andar, situación que Mariana no estaba dispuesta a imitar. Por ello, se acomoda en los brazos de su madre y de nadie más, y así pues, Mar U Apeniense le lleva en vilo un muy buen rato, antes de tener el relevo de Gustavo. Así transcurrió el tiempo, hasta que llegaron a la cortina de la presa. Por la cual cruzaron Sir Joss Warrior, Sir Lady Claus, Sir Yosolito y Sir Pax. Por su parte, el resto de la comitiva rodea la presa para llegar a donde habrán de alojarse esa noche. Allí también toman sus sagrados alimentos y eligen como Mirrey Lagarto, al Apeniense, seguido de cerca por Sir Joss Warrior 'Quien no es tan malo como decían'.

"Pero si me dan a elegir,
de entre todas las vidas yo escojo,
la del pirata cojo
con pata de palo,
con parche en el ojo,
con cara de malo,
el viejo truhán capitán
de un barco que tuviera por bandera
un par de tibias y una calavera..."

La tradicional asignación de habitaciones se lleva a cabo y acto seguido, los caballeros lagarto salen a las orillas del lago que se encuentra en las afueras de su hostal. El primero en salir es obviamente Sir Joss, quien sin dudarlo contrata dos bajeles para lanzarse en ellos, al proceloso mar interior que es la 'Presa del hombre roto', reman en cada una de las embarcaciones los integrantes de cada cual. En una van, los Apenienses los Antenienses y Sir Yosolito, en tanto que en otra van los caballeros lagarto, junto con el belicoso señor de las otras posiblidades, que luego de navegar unos cuantos minutos en dichas aguas, ya se comienza a poner nervioso pues, se ha despertado en él el instinto bucanero, la semilla del mal que la vida sembró en todos los seres humanos, halla nuevamente tierra pródiga y más que fértil en Sir Joss Warrior, que víctima de un irracional e irrefrenable impulso animal, arremete con su barcaza contra la otra nave, utilizando un balón de panbol, como proyectil, envía obuses dirigidos a hundir la nave enemiga. Mientras los disparos buscaban hacer blanco en ellos, los Apenienses, admirados del salvajismo aborigen del Joss Warrior, no podían creer que almas tan nobles como las de los caballeros lagarto conociesen, entes de tal calaña, mucho menos podían concebir que tal personaje fuere uno de ellos, pero precisamente ese instinto auténtico de salvajismo, hacía del Sir Joss, un caballero lagarto, empeñado en hacer que se fuera a pique la nave de sus compañeros, pero estos, habilmente no solo esquivaron los arcabusazos del filibustero Joss Warrior, sino que se hicieron del balón y lo utilizaron en contra suya, para volver sanos y salvos a tierra firme.

Capítulo II

De cómo es que se le llamó la Luda Foresta, y de cuando Sir Joss Warrior quizo ir a Eh Loro! junto con Sir Pax y de cómo se devolvieron al campamento.

Una vez en tierra firme, los caballeros lagarto se disponen a hacer uso de los utensilios lúdicos que habían sido llevados para la ocasión, siendo un ovoide balón el primero en aparecer, en memoria y honor de Su Graciosa Empresarialidad. Se arman los equipos y Gustavo "El Apeniense" no tiene ni la mas remota idea de lo que está haciendo allí, pues no eligió él, el camino de los deportes de conjunto, e incluso podría decirse que ningún deporte había sido digno de que le prestase siquiera atención. No obstante ello, se une al jubileo, y se integra a uno de los dos equipos contendientes. Juegan un muy buen rato y al terminar el encuentro, deciden iniciar una nueva justa deportiva. En ésta ocasión se trata de una partida de Panbol, de la cual se segregan las mujeres, que a punto están de ser seguidas por Maik, a quien la idea de dicho juego no le es grata del todo. Sin embargo, en un acto de solidaridad entre los pueblos Anteneniese y Apeniense, se deciden ambos a tomar parte en el desafío, haciendo equipo con Sir Azul, Sir Oz y el mismísimo Sir Joss Warrior. Por el bando contrario alinean, Sir Ajab, Sir Yorgue que iba disfrazado de duende, Sir Lady Claus y Sir Pax, quienes a final de cuentas resultan los ganadores de la justa, no sin antes haber sido abatidos por Maik, que en una de las más legendarias jugadas que jamas hayan vivido los caballeros lagarto, pues en cierto momento de la historia, tomó el balón desde su sector defensivo, dejando sembrados en el terreno a todos su adversarios, a los peores y a los mejores de entre ellos, así pues, quedaron tendidos todos los integrantes del equipo contrario, salvando así al menos, el honor de los vencidos.

Mucho tiempo pasaron en el juego, rindiendo homenaje a los dioses, justo era comer algo que les aliviase la pérdida de energía, además de hacer la elección de Mirrey Lagarto, en la cual se les terminan las boletas y han de hacer doble sufragio en las mismas, pues en la primera ocasión hubo un triple empate entre Gusatavo, Sir Joss y Sir Azul, pero la cordura imperó y el ganador fue el Apeniense, quien con cuatro votos, contra tres de los otros dos candidatos, logró ser Mirrey en esa ocasión. tiempo es ya de retirarse a sus aposentos, pero era aún muy temprano para la incansable figura del señor de las otras posibilidades, quien tomando a Pax como su más allegado caballero, decide lanzarse al obscuro dominio de la noche Eh lorense!, dispone su ánimo, sus arreos y al noble Sir Pax. Juntos les hacen saber a sus compañeros que, han de ir a internarse en el camino a descubrir las negras intenciones de la noche. Nadie de los allí presentes se atreve a acompañarles y ambos parten con rumbo al Eh Loro!. Al verlos alejarse en la obscuridad, los nuevos viajeros quedan sorprendidos de la valentía de tan gallardos jovenes, pero Sir Ajab y Sir Oz, amplios conocedores de los hilos conductores del comportamiento humano, y particularmente del referente a los caballeros lagarto, pronto sentencian: "Esos dos, van a estar aquí, antes de media hora".

Veinte minutos depués. Los valerosos caballeros han retornado de su misterioso viaje a lo desconcido, pues hallan en su andar a un parroquiano que bladía sendo machete, hecho que intimidó al Joss Warrior, que dijo: "Bueno chavo, éste fue el paseo nocturno, ahora vamos de regreso" y Sir Pax, con la satisfacción de que, al igual que Sir Oz , Sir Ajab, y Sir Azul sabía que eso duraría muy poco, torna a donde el resto de la comitiva, que felizmente había terminado con su cena. Y así, luego de jugar a las cartas por un buen rato, se van a descansar de un día en el que jugaron muy muchas cosas y fueron felices en el bosque que invitaba al juego 'La Luda Foresta'.

Jornada Segunda

Capítulo I

Los caballeros lagarto y sus acompañantes tienen sueños reparadorees y después de un prolongado descanso, emprenden nuevamante la marcha a donde ya les espera su corcél literio para volverse a casa y dar fin al recorrido.

Las amplias habitaciones y el ambiente boscoso del sitio, hacen que más de uno que no encendió su chimenea, pasen frío en la noche, mientras que los más madrugadores de entre ellos, logran darse un baño con agua caliente. No así Sir Azul, que siempre es el último en hacer las cosas y recibió en aquella ocasión, un justo castigo a su mal. Todos los presentes se ajuarean y se tienden al sol durante un rato. Es tiempo de volver por el camino que los vio llegar. Allí, Mariana "La de los pies ligeros", ya da muestras más que evidentes de dos hechos. Primero; andar los elongados caminos de los caballeros lagarto, es mucho para su corta edad, evidenciando un patente cansancio. Y segundo; también había aprendido a convivir con los nobles personajes de la casa Hagedis, y entonces se deja llevar en los brazos de Sir Azul, Sir Ajab y Sir Pax, rechazando intelegentemente, el ser llevada por Sir Joss Warrior, pues ella podría perdersele en el limbo, tal como le aconteció a Sir Lady Erizo.

Luego de mucho andar y de hacer una escala en una edificación religiosa. Los caballeros lagarto vuelven temprano a casa, en un viaje que no estuvo exento de emociones, y que dejó grandes enseñanzas en las nuevas generaciones, pues la magia verde vive el los corazones de todos aquellos que anhelan tanto la libertad, como la alegría de estar vivos. Con esa filosofía por delante, les esperaban aún muchos viajes y muchos caminos por andar a los alegres hombres de Robin Hood. Pues pronto habrían de continuar con la era de los viajes de regreso, pues su próximo destino sería Ranajuato por segunda ocasión. Se marcaba aquí la segunda gran vuelta en la historia de los viajes, pues este trigésimo primer viaje, marcó el adios del Joss Warrior, el retiro a un exhilio voluntario por parte de Pax, así como la inclusión de los Apeniense en los viajeros de catálogo, la semilla de una nueva vida en la familia Anteniense, pues allí supo Root que pronto vendría el pequeño Yei. "El que se llama así ... por mientras", pero esa es otra historia y tendrá que ser contada en otra ocasión.

Ya cerca de Eh Loro!, la comitiva ve a lo lejos a Sir Joss Warrior entrar en un tendajón, el primero en alcanzarle es Sir Ajab, quien al verle salir del lugar intuye inmediatamente que algo macabro trama Sir Joss Warrior, pues su mirada torva y semblante turbios no presagian nada bueno. Más tarda Sir Ajab en imaginarlo, cuando ya Sir Joss Warrior se ha hecho de un rollo de cohetes e intenta detonar uno de ellos en los pies del Archimago de la Esquina, quien, con su magia verde, lo inutiliza, así que a Sir Joss Warrior se le cebó, pero pronto tendría oportuniddad con los recien llegados, con quienes tiene mejor suerte, lo que hace que suelte sonora carcajada en regocijo de su nuevo acto de maldad. En ese sitio se detienen a tomar unos refrescos y a intercambiar opiniones, cuando Maik le comenta a Sir Azul, con su característico entusiasmo, su deseo de asistir, junto con Root, a un curso de "Toma de Decisiones". Dice a Sir Azul de la frecuencia de las clases, de lo importante que puede ser para sus desarrollos, tanto profesional como personal, y de las ventajas implícitas en tan singular evento, de proporciones bíblicas para su existencia, cuando Sir Azul, como buen caballero lagarto que es, se encarga de echar por tierra sus sueños con una pregunta también muy propia de su singular ignoracia y filosofía zen de la vida :¿Decisiones de qué?. A lo cual Maik no puede responder pues se ha quedado pasmado ante al abrumadora contundencia de la sentencia de Sir Azul, quien cuestionó a Maik en ese día domingo y quien nunca tomó el curso.

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