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Vigésimocuarto Viaje

HAGEDIS
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Viaje 24o.
Parkchuca "El país de los enigmas"

Agosto, 1990.

Jornada Primera

Capítulo I

Muy breve relación de los hechos acontecidos en Parkchuca a los tres nobles principales de la casa Hagedis, y del anegado paseo a Carboneras.

"Pero no te engañes pensando
que el redil de vuelta va seguir igual,
el alquitrán del camino
embriaga más que el suave vino del hogar
-Joaquín Sabina -

El muy enigmático y arbolado país de Parkchuca, abre sus puertas en el octavo mes del año tres lagarto, a la compañía que en más ocasiones se juntó para acudir a un viaje, la terna eterna. Formada por Sir Oz, Sir Ajab y Sir Yosolito, en su cuarto y último viaje juntos solo ellos tres. Último también de tres integrantes, pues en este momento histórico, los viajes de HAGEDIS comienzan a tener cada vez más adictos. Pues éstas aventuras crean adicción. Es sin duda trascendente para la historia este vigésimo cuarto viaje, pues les fueron puestas muchas pruebas en el camino, todas ellas sorteadas con gran capacidad por los tres primeros de entre los magos verdes.

PERSONAJES

Sir Azul. Noble de la Casa HAGEDIS.
Una mujer. Habitante de Parkchuca.

ESCENARIO

El Santiamén de Parkchuca. Los caballeros lagarto no saben en que dirección se encuentra el centro del país y encargan a Sir Azul la tarea de averiguarlo. Encuentra a una mujer que les plantea su primer dilema :

Sir Azul . Oiga, disculpe... ¿Cómo le hago para ir al centro?
La mujer. Pues toma un camión que sale aquí afuera y lo lleva al centro.
Sir Azul. Pero si quiero ir caminando, ¿Cómo me voy?
La mujer.¡Uy No!, pues caminando le queda más lejos.
Sir Azul. (Con cara de extrañesa y conteniendo la risa) Gracias.

Así que, como ir caminando los alejaba del centro, decidieron seguir el consejo de la mujer y tomar el corcél literio, pues con la magia de éste sin par transporte, el centro estaría mas cerca. Despues de unos cuantos minutos están en su destino, por lo que parecía ser cierta la sentencia de la mujer. Inician la búsqueda de su hotel y encuentran uno, justo enfrente del mayor atractivo de Parkchuca, llamado Prudencia Grimfell. El Hotel; el atractivo es el monumental reloj de Parkchuca, orgullo de los nativos. Como orgullo nacional también son los helados de Santa Clara Clara, de los cuales ya se habían comido uno quien. Su hospedaje, si bien no es lujoso, si es de lo mas turístico que el lugar ofrece, pues cuenta con la modalidad del baño en el propio cuarto, privilegio del cual estaba desprovista la mayoría de ellos. Luego se van en busca de aventuras, y ven a un pequeñuelo que sacó a pasear a su chancho, ven más heladerías y continuan su andar, hasta que es momento de desayunarse. Allí descubren el platillo nacional de Parkchuca 'Los Pastes'.

Pero el lugar es tan pequeño y falto de sitios para visitar, que deciden entonces aventurarse a nuevos destinos un poco más naturales y, luego de preguntar como llegar al parque nacional de 'El prestín', se suben a un corcél literio. Luego de un buen rato de viaje, comienzan a ver los negros nubarrones que se acumulaban amenzantes sobre sus cabezas. Y así como ocurriera dos viajes antes, al grito de &iexcl;&iexcl;RUMBLE, RUMBLE!! el cielo se dejó caer sobre de ellos, así que decidieron no hacer lo mismo de su corcél literio, y llegaron con él hasta el final de camino, luego de que la lluvia ya había cesado, llegando así, completamente secos a un sitio que por pequeño, todas las guías turísticas han dejado de mencionar, pero que luego de la lluvia resultó ser un bonito lugar, bonito lugar, tal como hubiese dicho Sir Baruc (de haber estado allí, claro está). La naturaleza, dadivosa como suele serlo, les regaló un bello espectáculo de bosque y niebla, y caminaron por ese lugar, durante una hora mas o menos, en espera de que el mismo corcél literio que los había llevado hasta allí, los regresase. Es así como los tres mas nobles de entre todos los caballeros lagarto hacían su magia verde . Cuando regresan, descubren el nombre que han de darle al país, pues por cualquier lugar donde caminaban, hallaban un parque, así pues, ya sabían cual era el nombre del país que visitaban, por lo que luego de cenar, vanse a dormir. En ese día por primera y única vez desde el inicio de los Mirreinatos, no habría Mirrey, pues acordaron que no tendría mucho sentido que hubiese uno, siendo ellos solamente tres. Una de las razones, por lo cual los mirreinatos del cuadragésimo segundo viaje se deben considerar como apócrifos.

Jornada Segunda

Capítulo I

De lo que les aconteció cuando entraron a la Iglesia de Todos los Cuates del Santos en sus Últimos Días Idos, de cómo les clavan terror allí mismo, de cómo se escapan de escuchar una clase muy potente, así como de la forma en que saben que han de llevar el pan para que les den su cuenta.

Pero si el primer día había estado exento de aventura, la segunda jornada en aquel país de los enigmas, les tenía preparada una de las más espeluznantes historias jamás contadas por ellos. Deambulaban como hombres libres de cuerpo y mente por las calles de Parkchuca, comiendo por enésima vez un helado 'Santa Clara Clara®', cuando una construcción de peculiar aspecto les llamó la atención. Se tataba de una casa con techo de dos aguas, pintada de color clarito y con letras doradas que a saber eran:

Iglesia de Todos los Cuates del Santos en sus Últimos Días Idos.

Como les pareció muy extraño, su afán de aventura esta vez los metió en la iglesia y a su vez, en problemas. Pues cuando inocentemente entraron al sitio en cuestión, de solo Gogol® sabe dónde, saltaron un par de Licenciados, ataviados con pantalón y corbata azul marino, camisa blanca y una biblia en la mano, &iexcl;Aaaah!, y con una plaquita dorada, donde tenían inscrito su nombre. De inmediato estos seres extraños acorralaron a los caballeros lagarto y les invitaron a quedarse entre ellos a escuchar el sevicio religioso que a continuación habrían de ofrecerse para agradar a Gogol® Dios nuestro señor, el cual seguramente se encontraba dormido a esas horas y no le iba a ser muy grato que lo despertasen, pero bueno, como caballeros que son, de la orden del lagarto, accedieron a permanecer en el sitio, pensando escuchar la ceremonia durante unos 5 o 10 minutos (cuando mucho) y luego volver a poner los pies en las desiertas calles de Parkchuca, vaya como debe de ser, ya que se estaba llevando a cabo el segundo evento del serial de la fórmula dos, gran parte de la población se encontraba en éste y ellos no querían ser la excepción, aunque los que si querían que ellos fueran la excepción, eran los licenciados que los invitaron.

Accedieron entonces nuestros héroes, ocuparon la última de las bancas, para que así les fuera más sencillo hacer mutis por la izquierda, inconspicuamente. Pero extraños son los caminos que la humanidad encuentra para adorar al Señor; pues no bien se habían sentado, cuando uno de los licenciados que los había invitado, cerró con siete llaves la puerta de salida y se instaló allí, cual eunuco cuidando harém. Así que con cara de perplejidad, se miraron mutuamente y contuvieron una pequeña risa. Así pues, inició el servicio religioso y luego de asegurarse de que nadie escaparía ya, de aquel horrendo sitio, el hombre de la puerta, junto con el segundo, flanquearon a los caballeros lagarto, y ya con dos guardianes y un local completamente cerrado, estaban atrapados sin salida . Lo tomaron con filosofía, hasta el momento en el que, el hombre que presidía la misa lanzó varios enigmas a los nobles de la Casa Hagedis, y a toda la infeliz concurrencia. &iquest;Porqué la iglesia, estaba vacía?, &iquest;&iexcl;Qué había llevado a la gente a ver las carreras de briosos corcéles literios!?, &iquest;Porqué motivo la gente había dejado de asistir a las misas ultimamenete?, &iquest;&iexcl;Qué sucedió en la semana, eh!?. Los caballeros lagarto tenían cada uno de ellos, la misma respuesta en sus mentes... Cabrones, pues como no quieren que la gente deje de venir, si los traen a huevo... Despues comenzó el jubileo de la iniciación ritual de un pequeñuelo, los caballeros lagarto creyeron entonces, que esta tribu de bárbaros paganos le sacaría el corazón al infante, pero solamente le hicieron leer algo que se ha perdido en la memoria de los tiempos idos.

El tiempo se les había hecho eterno y tan solo llevaban diez minutos o algo como así. No mucho tiempo despues de eso, uno de los hombres les preguntó sus nombres, se los dieron y éste desapareció del sitio, volviendo casi en el acto, pues no fuera a ser que se le escapasen tan insignes personajes. La ceremonia trascurría de una forma muy extraña, pues el hombre leía unos cuantos pasajes de la biblia y luego cantaba loores a Gogol®, cantos que los nobles Hagedis no conocían, pero no por ello iban a perderse del jubileo, por lo que sus celadores les facilitaban el libro ritual de la cofradía, para que se uniesen al regocijo. Así seguían, el hombre lanzaba más enigmas, los demás cantaban. El señor de enfrente lanzaba otro enigma, los demás cantaban... Hasta que llegó el momento de agasajar a Gogol® nuestro señor, comiendo y bebiendo tal como él lo hiciere con sus discípulos. Por lo que los caballeros lagarto pensaron...Ahora sí, ya vamos a comer como Dios manda... pero nada más alejado de la realidad. Entonces pasaron unas señoras ofreciendo pingües vasitos de muestra, con agua y un miserable cuadrito de pan blanco, una verdadera ofensa lo que esta gente del orden de los Marmones, hace a Dios nuestro señor.

Porque contrario a lo que habían visto ellos como testigos de Dios, tan magra alimentación hubiere ofendido al Señor, quien seguramente les hubiera preguntado si no tenían algo más abundante para masticar, esto, sin considerar que ¡¡Ni siquiera se tomaron la molestia de tener salsa bendita!!. Instantes después, la Esfinge de Parkchuca, quien dirigia la liturgia, dijo: 'Demos la más cordial bienvenida a nuestros nuevos hermanos: Sir Ajab, Sir Oz y Sir Azul, caballeros de la orden del lagarto, y santos misioneros de Gogol® nuestro señor', de esa forma y sin proponérselo, ya habían sido embarcados en la fraternidad, el respetable se volvió hacia ellos y les ofreció calurosos aplausos, que ellos agradecieron, volviendo a sentarse en su banca, que continuaba flanqueada por los cancerberos Marmones. El evento proseguía, y de nueva cuenta, la esfinge de Parkchuca tenía un acertijo a resolver, pues preguntaba &iquest;Dónde estaría toda la gente que debía estar ahora mismo en la misa?... Pues seguramente en sus casas o en las carreras, si a todos sus adeptos se los agencian como a nosotros... pensaban los caballeros lagarto. Cuando de repente, en el colmo de lo ridículo, comenzaron otra vez a cantar, con su Biblia Karaoke, diciendo que iban a dárselas al señor, aquí ya no pudieron contener más la risa los caballeros lagarto, estallando en llanto, para que afortunadamadremente, todo llegase a su fin unos minutos después.
Demos gracias a Dios, la misa ha terminado.

Gogol® ni se enteró de que habían celebrado en su honor tan bizarro espectáculo, y mucho menos de que se las iban a dar, cuando los tres nobles andantes intentaron hacer mutis por la izquierda, uno de los guardianes del templo les espetó un nuevo enigma:

PERSONAJES

Sir Azul. Señor de los recursos gastados.
Sir Ajab. Archimago de la Esquina.
Sir Oz. Mago Camaleón.
Coprocéfalo. 'El que tiene excremento en la cabeza'. Aprendiz de esfinge.

ESCENARIO

El interior de la Iglesia. Con las puertas abiertas por fin, con gente tratando de salir de allí a como diera lugar, otros felicitándose y abrazándose, sin prestar atención a los personajes principales.

Coprocéfalo. ¿Saben porqué se llama así nuestra Iglesia?
Sir Oz. Mmmn. No. (pero no sé porqué tengo la impresión de que me lo vas a decir)
Coprocéfalo. Si tuvieran una tienda ¿Cómo le pondrían?

Sir Oz Sir Ajab y Sir Azul se miran con cara de Juamito.(Callan)

Coprocéfalo. (insistiendo) ¿Eh?,¿Si tuvieran un negocio, cómo le pondrían?
Sir Ajab. ¿De qué es el negocio?... Si es de abarrotes, "La Lupita"o "La Guadalupana", si es de helados o carnitas, "La Michoacana".
Coprocéfalo. No, pues le pones tu nombre ¿Nooo?.

Sir Azul, Sir Ajab, Sir Oz. (Con cara de ¡¿Sí verdad...?!, que pendejos somos) Aaah, pues sí.

Coprocéfalo. Pues es la Iglesia del Jesucristo, cuate del Santos, porque estaba un día el Santos con Jesucristo cuando... Jesucristo le dijo 'Oye Santos® ¿Qué tal si ponemos una iglesia y hacemos negocio?, se saca buena lana'.¡Juega!, dijo el Santos, pero que la Tetona sea la sacerdotiza' 'Oh pinche Santos ya vas empezar con tus mamadas, la Tetona ni te hace caso',el Santos accedió y fue así como pusieron su Iglesia. Epílogo 'La Tetona se quedó con las ganancias de la Iglesia, dejó a los dos colgados y reabrió el Tetona&acute;s Palace, con las Poquianchis del espacio'. Y por eso se llama de los últimos días idos
Todos. Al Avabo sea el señor.

La historia se les hizo muy bonita y conmovedora, pero no querían permanecer ni un minuto mas es ese espantoso lugar, así que cuando se despedían de Coporcéfalo, éste les pidió que se quedaran pues ya iba a comenzar una clase muy potente, al mismo tiempo que hacía un ademán con el puño cerrado, moviendo el brazo de arriba hacia abajo y extendido en escuadra a 45 grados. Como eso se les hizo muy pecaminoso, se excusaron, le prometiron volver el martes y salieron andando de allí, para que tan solo a unas cuantas cuadras, enfrente de una Iglesia escucharan unos cánticos liturgicos, por lo que salieron corriendo en dirección de su hotel para huir en cuanto fuera posible de Parkchuca.

"Al ver a la esfinge planteando un dilema
Huid del problema, cambiando de tema, al ver a una esfinge"
-Epopeya de Edipo de Tebas, Les Luthiers-

Así que se desayunaron en un restaurante, donde decidieron que el próximo viaje sería a Tamalillo. Terminan de alimentarse, piden la cuenta, pero nadie se las lleva. Esperan pacientemente hasta que su mesero aparece y por segunda ocasión, solicitan se les diga cuanto es lo que deben, pero el resultado es el mismo, lo hacen así una tercera y una cuarta vez. Al no haber respuesta alguna, ellos mismos se levantan a la caja a pagar, pero allí tampoco hay quien les atienda, cuando de repente Sir Ajab descubre un letrero, dirigido al público en general, que dice : No entregar la cuenta, si no se recoge la charola del pan.. Se percatan finalmente de porqué, nadie les hacía caso, va Sir Azul a por la charola del pan, la lleva a la caja y así es, ahora sí, pagan y se van.

Pero es aún muy temprano para llegarse al Santiamén de Parkchuca y regresar a casa, así que entran a un cine, en donde ven una función doble, el nombre de la primera película ha de estar en Tangamangandapio, pues se ha perdido en la memoria, pero lo que si se sabe es que la protagonizaban Jeff Bridges y Kim Bassinger. La segunda en el programa fue 'Blind Fury' con Rudger Hauer, donde les fue dada una máxima de la vida 'La gente estúpida, hace que la vida sea más difícil'. Caminan por un paraje desolado luego de la segunda función, pasa cerca de ellos un licenciado de apariencia sospechosa, llegan al Santiamén y regresan a Metaforópolis. Fin de la aventura.

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