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Vigésimo Viaje

HAGEDIS
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Viaje 20o.
"El Cazontinente"

Abril, 1990.

Jornada Primera

Capítulo I

De lo que aconteció en el trayecto a la costa masmediana y de lo muy mucho que caminaron los caballeros lagarto, esa mitológica jornada.

Finalmente el segundo viaje de semagda santa se había llegado, y los esforzados caballeros lagarto, se lanzaron al proceloso mar Descortéz , en una travesía que duró mucho tiempo, pues los viajes al norte siempre son más elongados, porque las distancias en la región mas boreal del Metacountry, son muy grandes. Así pues, dieciseis horas duró el trayecto desde Metaforópolis hasta Mediatlán, 'El país de la costa masmediana', en donde, obviamente; no podían dejar de pasar cosas extraordinarias a los esforzados caballeros lagarto, que nuevamente tenían como invitado a Cekiel Danielson 'El oso polar de Trainsilvania', que precisamente se ganó su sobrenombre en este trayecto. Cuenta la leyenda : "Fiel a su costumbre, Sir Azul viajó de a Yosolito, pero como, quien debía ocupar ese sitio no apareció. Él tenía dos asientos en el autobus, para poder descansar mas plácida domingamente, en cierto momento Sir Azul, vio cansado a Cek y le preguntó si quería cambiar de lugar. Éste le respondió que sí, y Danielson se pasó a donde los dos asientos. Fue entonces cuando, a eso de la 1:30 de la madrugada, a éste buen hombre, se le ocurrió abrir la ventana ¡¡porque tenía mucho calor!! pero no contempló que todos los pasajeros - los caballeros lagarto incluidos- eran de temperamento algo mas cálido, y pronto hubieron de pedirle que cerrara la ventana porque todos excepto él, tenián frío."

Luego de tan penoso incidente y de tanta travesía, llegan finalmente a Mediatlán en donde hallan hospedaje muy pronto, a pesar de ser temporada alta, contrastando notablemente con los horrendo lugares de playa que son Estigmia o el Hellmarket pues aquí si lo dejan a uno ver el mar, y la arena es del color normal. Por ello fue, que los caballeros lagarto, enchidos de gozo, se lanzaron a conocer el país de la costa masmediana, con la consigna de comprar sus boletos para cruzar el anchuroso ponto Descortéz y llegar a su siguiente destino en La Pazduana,pero para ello, tendrían que comprar los boletos del transbordador, los cuales, solo eran expendidos en la zona dorada de Mediatlán, que está ubicada en el extremo opuesto de donde nuestros protagonistas se hospedaban, así que como el camino era largo y a las 1700 horas les cerraban el lugar, iniciaron su periplo, llegaron al museo de las conchas, lo visitaron y continuaron su caminata hasta hallar un sitio donde sacroalimentarse, pues era ya hora de comer, allí se hizo la votación para Mirrey Lagarto, resultando vencedor : Sir Oz. Ya cerca de la hora cero, compraron sus boletos en clase salón, ignorantes de lo que habría de pasarles por su inexperiencia. Ya con los boletos en la mano, iniciaron el regreso a su hotel, en el cual vieron pasar junto a ellos varias pulmonías, que asi son llamados ciertos vehículos automotores de alquiler, cuya característica principal es la de estar descubiertas, con el riesgo de contraer dicha enfermedad de las vías respiratorias. Vieron muchas zonas, mucho tiempo el sereno mar, y ellos seguían caminando bajo el sol ardiente, que dejó de alumbrar esa parte del mundo. Eso también lo vieron sus ojos, pues caminaron durante casi ocho horas consecutivas, con solamente un par de recesos, por lo que a unas cuantas cuadras de su hotel, ya las piernas de Sir Lady Claus, se comenzaban a doblar ajenas a su voluntad, mientras que Cekiel Danielson solo pensaba en dormir, cosa que hicieron inmediatamente, finalizando así con el día que mas caminaron los caballeros lagarto en todos sus 45 viajes.

Jornada Segunda

Capítulo I

De lo que vieron cuando le dieron cinco vueltas al mundo, de cuando le robaron sus pertenencias a Sir Ajab, y de cómo las recuperó.

Amanece el segundo día, y como su transbordador sale hasta la tarde, deciden ir a ver a los leones marinos, que por esas fechas aún quedan cerca de las playas de la costa masmediana. Salen de su hotel y vanse a ver a los leones marinos, para ello, alquilan los servicios de un hombre que en su lancha los lleva a ver a los animales, pero para que se les pueda ver bien, han de dar varias vueltas cerca de las rocas en donde moran los leones marinos, tantas vueltas dan, que Sir Lady Claus dice haberle dado ya, unas cinco vueltas al mundo, motivo por el cual deciden mejor, quedarse en la isla. Allí comieron pescado zarandeado y fueron atentidos por flor de loto, un mesero de ademán cadencioso que le quería dar violín a Cekiel Danielson y al Yosolito, quien resultó electo el Mirrey Lagarto de ese día. Pero antes de eso, fiel a su costumbre de gritar ¡¡¡Lagartos muertos!!! en lugares polvosos o arenosos, Sir Oz hace uso de su derecho como el Mirrey Lagarto, en una playa que es larguísima, por lo que los caballeros lagarto se preguntaban si la isla donde habían sido dejados no era Groenladia. Aunque sí aprovechan la soledad de la playa, para dejar algunos recuerdos gráficos a sus seres queridos, especialmente Sir Azul, pues en ese tiempo estaba en negociaciones para traer a Marina (posteriormente Sir Lady Navy), al equipo titular, pero como Sir Yosolito no es muy hábil para eso del cálculo, la toma de la foto que quiso hacer, le llevó cerca de 20 intentos, mientras que Sir Ajab se preguntaba: ¿Dónde estaban los demás caballeros lagarto?, pues hubiera sido grato que estuviesen allí, algunos de los buenos acompañantes de otras aventuras.Pero como no era tiempo de cabilar tales situaciones, se volvieron a tierra firme, en donde ya era hora de desalojar su hotel , recoger su equipaje para abordar su transbordador y llegar a la Pazduana. Así lo hicieron ellos cinco, mas cuando el ínclito Sir Ajab llegó a su habitación, la encontró abierta y espeluznantemente ultarjada, pues no solo le habían robado su equipaje, sino que hasta los calzones que había dejado en la cama para que se secasen fueron siniestrados, por lo que Sir Lady Claus que compartía el cuarto con él, también se atemorizó. Cuando a punto estaban de ir a la administración a reclamar por tan penoso incidente, el maravilloso Sir Yosolito, junto con Sir Oz, descubrieron que el Archimago de la Esquina, se había equivocado de cuarto y entró en uno que efectivamente debía de estar vacío, pues en la próxima puerta sus pertenencias le aguardaban ansiosas - incluidos sus calzones-, fue de ésta forma, y no de otra, como en verdad recuperaron lo que le habían robado a Sir Ajab.

Capítulo II

De lo acaecido en el trayecto a la Pazduana, y del abominable hombre de la clase salón.

Tan embarazoso acontecimiento, llevó a los caballeros lagarto al muelle de donde zarparía la embarcación que habría de conducirlos, el M.N. COROMUEL. No sin antes subir al faro del puerto donde Cek demostró una habilidad natural para ascender por las cuestas más empinadas. Desde ese sitio, vieron salir y entrar algunas pequeñas naves al muelle, vieron asmismo su nave y se despidieron del hombre del faro. Descendieron a donde ya les esperaba la gran aventura, pues la clase salón era realmente un engaño, pues los prometidos asientos tipo avión, nunca se vieron, en cambio, el panorama era el de un campo de refugiados a unas cuantas horas del desastre. Pero eso no impresionó a HAGEDIS, que sabedores de cómo disfrutar de las travesías, acudieron a la cubierta principal para ver el atardecer. Allí aconteció otro suceso curioso, pues cuando Cek quiso tomarle una foto al sol en el momento mismo de ocultarse. Debido a la curvatura del horizonte, éste (el sol) se le escondió como en las caricaturas, cuando cambian el día y la noche. Aun así, logro parcialmente cumplir con su cometido. Pero lo que más les impresionó, fue un pasajero que al igual que ellos viajaba en la clase salón, se trataba ni mas ni menos que de un verdadero CAZO, un infante de escasos 14 o 15 años, pero con unos 100 o 110 kilos en su humanidad y con una estatura de no más de 1.65 mts, un espectáculo por demás grotesco.

Continuaron deambulando por la cubierta del barco durante varias horas, mientras que conforme la noche avanzaba, los pasajeros se iban retirando, uno a uno, a sus aposentos, para que a eso de las 2 de la mañana, la cubierta principal fuera prácticamnete suya. Algo que lo impedía, eran unos cuantos individuos que, enfundados en sus "sleeping bags",' dormían debajo de los bancos de cubierta. Cuando los caballeros lagarto decidieron que era buena idea irse a dormir, supieron porqué la clase salón era peor que el campo de refugiados, pues al igual que sucediera en Tortlaxcala, apareció un ser que emitía unos extraños y aberrantes sonidos guturales como queriendo expulsar los intestinos, pero en ésta ocasión, solo fueron algunos jugos gástricos y otras cosas que aquél buen hombre había comido esa mañana, por lo que, además del indescriptible ruido, el lugar comenzó a llenarse de una cierta fetides propia de la presencia de Gogol®. Por lo que nuestros heroes decidieron dejar ese lugar y buscar mejor acomodo, el cual encontraron en un sofá de una de las entrecubiertas, mientras que sir Oz durmió muy placidamente, pues él fué, el único caballeros lagarto que llevó un 'sleeping bag'. A la mañana siguiente, las historias de los ancianos marineros hablando de sirenas, mitad mujer mitad pez, se hicieron realidad cuando el primer caballero lagarto se levantó, para que despúes, en la popa del barco vieran nadar junto a ellos, a unos delfines, que les dieron la bienvenida a La Pazduana.

Jornadas Tercera y Cuarta

Capítulos I y II

De porqúe se llamó La Pazduana y de lo que allí ficieron.

Fue aquí, donde comenzaron los problemas para Cekiel Danielson, pues pronto averiguaron porqué el lugar habría de llamarse La Pazduana. Por primera vez en todo su historia, los caballeros lagarto habían llegado mas allá del límite de sus fronteras nacionales, y por alguna de esas extrañas razones que tienen los seres humanos, al oso polar de Trainsilvania, le pidieron su forma F-19 para que pudiera seguir acompañanado a los caballeros lagarto, eso era inconcebible, tanto para él, como para los caballeros lagarto, porque no habían salido de territorio mexicano y esa península había sido tomada ya por los absurdos métodos de los gringos compatriotas de Danielson. Pero la magia verde puesta junta, es un arma muy poderosa, sobre todo ante la intransigencia y la estulticia, así pues, luego de varios minutos de negociaciones y de hacer esperar al resto de la tripulación para que fuese revisada, les dejaron pasar, con todo y oso polar incluido.

Acto seguido y solucionado tan penoso incidente, montaron sobre brioso corcél Literio, que los llevó desde el embarcadero en Pichilingue, a La Pazduana, a donde también se dirigía el enorme CAZO del transbordador. Así llegaron a hospedarse, y a recorrer el lugar, visitaron la oficina de correos, de donde enviaron unas postales y unos telegramas, desayunaron y Sir Ajab fue electo Mirrey Lagarto, pues era el día del lagarto, llegando entonces a la fabulosa cantidad de 24 años de vida. Cuando salieron del lugar con rumbo desconocido, en una de las calles del lugar, a Sir Azul se le ocurrió inventar un nuevo deporte, el de saltar niños, pues caminaba distraido y un infante se atravesó en su camino, al "Señor de los recursos gastados", no se le ocurrió una mejor idea que saltar al pequeñuelo, que se quedó estupefacto ante tal acontecimiento. Encuentran el museo regional, están un rato allí y prosiguen su andar para resconocer de persona el lugar. Una de las maravillas que encuentran es el restaurante vegetariano 'El quinto sol', que probablemente tendría algo que ver con 'La puesta del quinto sol', lugar que les dió asilo en su viaje a Pollinópalis. En este restaurante compran unos helados de yoghurt para continuar con su andar, mientras que al mismo tiempo, buscaban un lugar donde depositar un misterioso paquete forrado con papel manila amarillo. Tan misterioso era su contenido, que los pobladores del lugar convocaron a un sufragio de emergencia para votar por BATMAN para presidente, pues los extraños viajeros estaban siendo vigilados por la Interpol, luego del incidente con Danielson en la aduana, finalmente dieron con un lugar en el que Sir Oz depositó el sospechoso paquete, con destino al bar, cuando los agentes intentaron desactivar lo que ellos creían era una bomba, pues al analizar el mortal paquete con un contador Geiger, éste registró altos niveles de radiactividad, pero al intentar desarmar el componente nuclear, vieron su esfuerzo frustrado pues lo único que contenía el misterioso paquete era : la ropa y los calzones sucios de Sir Oz, que para no lavarlos, decidió mandarlos a sus padres en Metaforópolis y que ellos se arreglaran con el contenido radioactivo. Cuando ya volvían a su hotel, vieron que en un camión que estaba estacionado afuera de un hotel, unas cuadras adelante del suyo, estaba EL CAZO de la clase salón, lo que les recordó que debían ir en busca de sus boletos. Pero ya no cometerían el mismo error, y ahora con un pequeño truco, comprarían 4 boletos de clase camarote y uno de salón , para dividirse los gastos entre cinco y hacer menos oneroso el desembolso. Continúan andando y vanse a dormir, pues al día siguiente partirían para su próximo destino.

Jornadas Quinta y Sexta

Capítulos I y II

Donde se nos narran las aventuras de los caballeros lagarto en el arco de Quepo San Crazy, y de cómo volvieron a tierra continental en un par de días.

A las nueve de la mañana, zarpaba su autobus para Quepo San Crazy y luego de una hora y media de viaje en la que, igualmente se maravillaron del paisaje extraño de ese lugar, se dieron cuenta de que el nuevo continente que visitaban no tenía nombre, por lo que debido a la impresionante presencia del gran cazo, fué nombrado como "El Cazontinente". Desayunaron y el nuevo Mirrey Lagarto fué Sir Azul.

Se apearon de su autobus, y al llegar a la zona del embarcadero les ofrecieron el típico viaje al arco de Quepo San Crazy, en donde uno puede estar en dos mares a la vez, en el mar Descortéz y en el Oceano Pacificado, al mismo tiempo. Así llegaron entonces los caballeros lagarto, en ese histórico momento, al Finis Terre, que no sólo les mostró su inusual belleza, sino que además otro singular evento se estaba llevando a cabo, en el cabo. El descenso del nivel de las aguas del mar, lo que provocaba que, debajo del arco se formara una pequeña playa, allá donde casi todo el año hay agua, y los barcos no pueden acercarse, pues corren riesgo de estrellarse contra las rocas, por ello, los caballeros lagarto fueron dejados en la isla de los enamorados, al otro lado del arco. La consigna era entonces, cruzar hasta el otro lado, y así lo hicieron, pero para ello invocaron a la mamá del Ramón pues fueron dejados en una playa del lado del mar de Cortéz y ellos debían pasarse por el lado del Oceano Pacificado. Todos lo intentaron, pero Cek demostró que, a pesar de todo, era gringo y que no tenía el arrojo propiio de un caballero lagarto, y al encontrar su primer impedimiento con el vinoso ponto se arrepintió, osea, que como sueles decirse en Metaforópolis : 'Se le abrió', así que de tal gloria, solo disfrutaron Sir Oz, Sir Ajab, Sir Azul y Sir Lady Claus, aunque previamente Sir Ajab fue arrojado contra las rocas por cuidar de que su captador de imágenes, no se le mojase, pero luego de que fue auxiliado por Sir Azul en ese menester, los cuatro caballeros lagarto llegaron con bien al fin de la tierra, en donde encontraron una cuevilla que les permitía ver el mar Descortéz, al cual retornaron por el mismo lado donde llegaron, para descubrir que, Cekiel Danielson, con un coraje propio de los de su especie, decidió escalar un intrincardo risco.

Las aguas claras de La Pazduana, finalmente les invitan a bañarse en ellas, y luego de dos viajes a playas horrendas como lo fueron Estigmia y El Hellmarket, la magia verde los llevó a un hermoso lugar en donde, luego de un rato, hubieron de volverse a tierra firme, para posteriormente tornar a La Pazduana, en donde cenaron deliciosos mariscos en un sitio en el que Cekiel Danielson, se quedó maravillado, de lo barato que le había salido todo aquello y dijo 'Jamás había pagado tan poco por unos mariscos', lo cual resulta obvio viniendo de donde viene, allá donde el mar no se puede concebir, como inconcebible fué el hecho de que allí mismo, cuando ya salian del restaurante, Sir Azul gritó ¡¡¡Lagartos muertos!!! y la gente que apaciblemente cenaba en ese luagr se llevó tremendo susto pues Sir Azul les dijo a los parroquianos que habían sido los mariscos los causantes de tan extraño comportamiento, pero pronto recuperaron el aliento al ver que sus efectos eran pasajeros, como ellos lo serían muy pronto, y de nueva cuenta, en el trasbordador, que sería nuevamente el M.N. COROMUEL, pero ahora iban comodamente instalados en el camarote, excepto por aquel al que le tocara perder el disparejo, pues ese dormiría en el suelo o lo que es peor, en la clase salón si las cosas salían mal, por lo que Sir Ajab se aterrorizó de solo pensar en tan pavorosa idea, lo que sucedió fue que Sir Oz siempre noble como es él, se ofreció a usar el derecho de piso y dormir en su sleeping bag, fue entonces cuando Cek preguntó a Sir Azul:
- ¿Cómo le dicen aquí a esos?, nosotros les decimos bolsas de dormir
A lo que con una sincera carcajada Sir Azul le respondió:
- Pues aquí les decimos sleeping bags.
Luego de este episodio, fueron nuevamente a cubierta un rato, vieron el atardecer y unas horas después, se fueron a descansar sus humanidades, para preparase al viaje del siguiente día, pues estarían tan solo unas horas en Mediatlán para de allí partir a Basculandia, boletos que adquirieron directamente en su embarcación, con la transportación del muelle al santiamén incluida.

Se montaron entonces en su autobus, y allí Sir Yosolito, se compró tremendo pollo para comer en el camino, pues en Mediatlán caminaron un rato y cuando Cek y Sir Lady Claus quisieron comer no hallaron un sitio digno de su exigente paladar. Cuando finalmente los caballeros lagarto comieron, estos dos personajes no lo hicieron, así que tuvieron que viajar sin comer, en un trayecto que duró muy mucho tiempo, y en el cual conocieron el escabroso paso del Plan de Barracas un espeluznate e intrincardo trayecto, que finalmente les llevó a volver a vivir en su horario habitual, pues la hora de diferencia que habáin ganado de ida, les fue cobrada al regreso. Por lo que supieron también, que los viajes al norte serían basicamente para vivir transportándose.

Jornada Séptima

Capítulos I y II

Donde se nos narra el arribo a Basculandia, los dos días de ayuno de Cekiel Danielson y el incidente del estadio.

Ocho horas trascurrieron para llegar hasta Basculandia, pero finalmente lo hicieron. Buscaron hospedaje en el mismo Hotel París que les dio asilo a los caballeros lagarto del primer viaje a Basculandia, pero la economía de escalas no les permitió afordarse tal lujo y decidieron buscar otro hospedaje igualmente digno y menos expensivo, pero igualmente en el centro de este país que era visitado por primeras vez por todos los viajeros, excepto por Sir Oz, quien Peterpantrulló ese primer viaje, pero ahora las cosas fueron completamente diferentes y la la magia verde ahora tenía a sus máximos exponentes juntos, por enésima vez. Lo siguiente fue ir a desayunar en el mercado de San Juan de Dios, donde Sir Lady Claus fue electa como mirrey lagarto y Sir Oz pidió un mondongo, que Cek también pidió, pero como ese platillo suele ser medio repulsivo para algunas personas, le sugirieron a Cek, que mejor esperara a ver como era lo que le traían a Oz y que después él pidiera, pero como estaba hambriento por el ayuno del día anterior, creyó que eso le ayudaría a deglutir cualquier cosa que le pusieran enfrente, y como se puso necio, los caballeros lagrto no le presionaron, siguiendo la filosofía Yoguibeareana de : Maestro... cada quién su onda.... Pero tanta experiencia, no podía estar equivocada. Cuando le sirvieron a este pobre gringo su plato, el puro olor le causó repulsión y lo retiró inmediantamente, continuando con su ayuno un rato mas. Aquí fue nombrado Sir Yosolito el Mirrey Lagarto del día, por segunda ocasión en el viaje.

Compran una pelota para ir pateando por las calles basculandesas, pero unos cuantos minutos despues de haberla adquirido, el Yosolito hizo de las suyas y por querese lucir con los suyos, envió la pelota al balcón de un departamento en el que no se veían rastros de vida, pues muy probablemente sus habitantes habían aprovechado también la semagda santa para salir de vacaciones. Así que mejor decidieropn conocer el suburbano de Basculandia, que es como un metro, pero con un andén enorme y un pequeño tranvía que lo transita. Cuenta la leyenda, que como suele suceder el este Metacountry "País del surrealismo"; hicieron la excavación y no midieron bien el tamaño del convoy que pasaría por él y cuando comenzaron a hacer las pruebas, se dieron cuenta de que éste se les iba a quedar atorado en las curvas, así que toda la inversión se hubo de perder y subutilizar este agujero, poniendo un pequeño trolebus, por lo que se ve un anden que es tres o cuatro veces mas grande que el propio transporte.

En medio de ese andar, descubren que ese día juegan en el estadio basculandés, el Aclas contra los Emirtacos Árabes Unidos, por lo que deciden comprar los boletos, e ir a ver el partido. Cuando la noche llega, los caballeros lagarto ya están en el estadio listos para ver el juego, pero se encuentran a un licenciado, el cual les dice que ellos estaban usurpando los lugares que él había ocupado durante quince fieles años, en los que este mediocre equipo (El Aclas, aunque los Emirtacos Árabes no se quedan tan atrás) no ha conquistado ningún campeonato, pero tampoco a descendido a la segunda divisón, y que en un tiempo tuvo una de las mejores escuelitas de panbol, pero que ahora jugaba un partido muy aburrido, en el que no pasaba nada, la diversión estaba como siempre... en la tribuna. Donde Cek que ya quería dar fin a su ayuno decidió comprarse una torta ahogada, la cual consta de un pan relleno de carne de res, y que es remojado posteriormente en una salsa roja, de la cual existían dos opciones, una picante y otra que no, pero Cek que no había aprendido la lección de ese día, pidió de la picante y no pudo darle más de una mordida y hubo de desecharla pues estaba incomible. Posteriormente pasó un hombre expendiendo gorras y por hacerle la maldad a su peluquero, quien hincha por el América. Cek le quería regalar a éste, una gorra de las chivas, pues ambos equipos son rivales acérrimos, como Roma y Cártago. En eso estaba, y le pidió a Sir Ajab que le ayudase a elegir, cuando al voltearse, ocurrió la única jugada emocionante del partido y se la perdieron por estar comprando una gorra. El partido llegó a su fin con un criminal empate a cero goles, por lo que mejor decidieron regresar a su hotel a dormirse.

Jornada Octava

Capítulos I

Paseo por Papopan tierra consagrada, la búsqueda de la troje Exprime de Basculandia y el final del viaje en la Plaza del Sol

El nuevo día llega, el último del viaje, pues esa misma noche se han de volver a Metaforópolis, y aun Cekiel Danielson no había probado bocado digno, y así seguría un buen rato. Porque en su hotel esperan pacientemente a que Sir Azul termine de ajuarearse, y como el oso polar de Trainsilvania, no estaba acostumbrado a este mal hábito de Sir Azul, no deja de sorprenderse y con su particualr acento, extendiendo los brazos y agitándoles con singular aire de incredulidad dice su frase célebre :

Mauricio es la persona más tardada que conozco...

Porque el abuelo realmente es muy tardado para hacer las cosas, pero Cek no conoció a Gogol® que realmente es aun más tardado que Sir Azul. Así que durante el tiempo de la espera, Cek según su tradición, de tener mirreinatos benévolos, acomoda en la cama a sus compañeros y allí grita ¡Lagartos Muertos!, mientras que finalmente termina de arreglarse Sir Azul, y salen para conocer lo mas que se pueda de Basculandia en su último día en ese lugar, van entonces al Pelón de Hospicio, ahí están un rato, luego pasan a comprar unos discos y la siguiente consigna es visitar la tierra santa de Papopan, pues en ese lugar les visitó el Papas y en conmemoración de ello le erigieron una estatua para enfatizar el momento en que ese lugar se convirtió en tierra santa.

La siguiente escala, es una consigna de Cekiel y Sir Ajab; la de hallar la sucursal de la Troje Exprime en Basculandia, pero antes de ello, deben desayunar y elegir nuevamnete Mirrey Lagarto, que resulta ser Sir Azul por tercera vez consecutiva, pero esta ocasión resultó ser unánime la decisión, pues él era la persona mas tardada que conocía Cek y los demás estuvieron de acuerdo con ello. Porque cuando llegaron al estadio 3 de Bobsled en Papopan, el juego ya había terminado, así que inciaron un largo andar en el que conocieron gran parte del sector Trincardiano de Basculandia, pero finalmente cerca de las 4:30 de la tarde, encontraron la sucursal de la Troje Exprime, y de allí se pasaron a la Plaza del Sol, donde Cek encontró por fin, un lugar donde podía comer decentemente y pidió una hamburguesa. Luego se vuelve a por sus cosas y se suben al corcél literio que los llevaría de vuelta a Metaforópolis, dando fin a este segundo viaje de Semagda Santa.

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